20 octubre 2006

[Ieshivah.Net] Estudios para Bereshit, y novedades en VIDEO para compartir

Shalóm, Javerím:

Como les anticipamos, nos tomamos un breve receso en la edición de Matók MiDvásh, para afianzar el desarrollo de una nueva etapa en nuestra Comunidad de Toráh, algo de la cual está ya a la vista de todos, a prueba: clases grabadas en video de buena calidad, a las que es posible acceder desde los distintos cursos de nuestra Comunidad de Toráh.

Espero que la clase que dictamos esta semana acerca de Zohar Bereshít (link más abajo) sea grata para todos, así como el resto del material que hemos reunido en la entrañable "biblioteca de Bereshít", cuyo detalle sigue a estas letras (y que se halla siempre disponible en el curso "La Parashah de la Semana").

Naturalmente, las herramientas tecnológicas de que este avance se sirve están a disposición de las buenas ideas que se os ocurran; estimamos que comunidades e instituciones educativas pueden hallar en el broadcasting de shiurím en video desde EduPlanet.Net una herramienta muy útil para ofrecer contenidos educativos, diseñados especialmente para ellos desde Israel, a sus alumnos y javerím.

Quedo a la espera de vuestros comentarios y participación; una vez más, estamos llamados a crecer juntos en la difusión de un estudio serio de Toráh. Mis brajót para todos, y shabát shalóm,

daniEl I. Ginerman


No titl Bereshit (Bereshít -Génesis- 1:1 a 6:8)

* Zohar Bereshít - Todo fue creado en pos de la Libertad capaz de revelar la Luz  / y clase en vivo de daniEl I. Ginerman, disponible en VIDEO en el sitio del curso
* Matók MiDvásh #50: Dignos de llamarnos "creadores"
* Parashát Bereshít, por Gabriel ben-Israel - Siempre somos jóvenes en un rincón del corazón (la pregunta es: ¿en cuál?)
* Parashát Bereshit, por Abraham Leib Berenstein - Big Bang
* Parashát Bereshít, por Gal Einai
* Parashát Bereshít, del proyecto EscuchaIsrael
* Parashát Bereshít, por Rav Shimon Elituv
* Parashát Bereshít (2), por Rav Shimon Elituv
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - Bereshít Bará...
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - Analizando aquel primer homicidio
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - 1656 años... ¿en vano?
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Jardín del Edén
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Huésped que se parece al Anfitrión
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Mandato de Vivir
* Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - ¿Por qué Dos?
* Parashát Bereshít, por Rav Shlomo Wahnon en Mesilot.Org
* Parashát Bereshít, por Rav Pynchas Brener
* Parashát Bereshít, por Rab Amram Anidjar
* Parashát Bereshít (2), por Rab Amram Anidjar
* Haftarát Bereshít, con fonética, canto y traducción


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Matok-MiDvash : Revista Semanal de Torah
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parashah: Parashát Bereshit, por Abraham Leib Berenstein - Big Bang

Parashát Bereshit, por Abraham Leib Berenstein - Big Bang
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:28
 Parashát Bereshít
BIG-BANG

por Abraham Leib Berenstein

Luego de haber pasado todas las fiestas Rosh Ashana, Iom Kipur, Sucot, Simja Tora, volvemos a comenzar el primero capitulo de la Tora.
La verdad es que Bereishis es una de las parashiot mas extensas y con mas comentarios en toda la Tora y es dificil explicarla, incluso resumirla, pero por lo menos es bueno saber un resumen.
El Rambam(Maimonides) uno de los mas grandes rabinos de la historia, en leyes de Avoda Zara(idolatria), cuenta como al principio los hombres sabian que Hashem creo las estrellas, los cielos, la luna, el sol, etc  para conducir al mundo y era algo bueno adorarlos como si fuesen dioses, asi como todos los astros servian a Hashem, entonces los hombres comenzaron a adorar a los astros y los planetas y poco a poco se fueron olvidando que alguien los creo y alguien los mantiene.
Asi comenzaron a hacer todo tipo de idolatria, de madera, de tierra, altares, pilares, dibujos,etc hasta que aparecio Abraham Avinu, el primer monoteista que fue en contra de toda la gente que era idolatra en el mundo.
El razonamiento fue muy simple, el comenzo a observar la naturaleza, los animales, las plantas, los planetas, las estrellas, la perfeccion unica que existe en toda la creacion y era algo imposible pensar que todo se creo solo como dicen hoy mediante un bing-bang. Abraham no podia entender como la gente adoraba idolos de piedra, de madera, como esta escrito, tienen ojos pero no ven, tienen oidos pero no escuchan, tienen boca pero no hablan,etc.
Asi en cada generacion es muy facil darse cuenta de que solamente un tonto puede decir que el mundo fue hecho por un Big-Bang.
Lo que si es muy facil pensar que no hay alguien que maneja y controla cada detalle de nuestras vidas, de esa forma uno no tiene ningun tipo de obligaciones y hace lo que le parece, sin tener que controlar en absoluto todos sus instintos animales.
Hoy en dia bh con toda la tecnologia, ciencia, medicina, etc esta mas que comprobado que no hay nada casual, que todo lo que esta escrito en la Tora es verdad, tiene sentido y que hay alguien muy superior que mantiene toda la perfeccion de este mundo, desde lo mas grande hasta lo mas pequenio.
En esta parasha hay solo una mitzva que es la de procrear y multiplicarse.
Comienza la Tora diciendo “en el comienzo creo Hashem los cielos y la tierra”
Dice Rashi, el principal comentarista de la Tora que en el comienzo Hashem dice que es el Creador de todo sobre la tierra, por lo tanto El es quien decide a quien darle la tierra. Hace casi mil anios Rashi comenta que si el dia de maniana los pueblos reclaman que Israel les pertenece, que sepan que Hashem es quien creo y el que mantiene el mundo y El decidio darle la tierra al pueblo de Israel.
En el comienzo se dice en hebreo Bereishis, o sea , para Reishis, dice Rashi, que Israel y la Tora son llamados Reishis, y como en muchos otros lugares de la Tora y la Guemara esta escrito que toda la creacion fue hecha para el pueblo judio y para la Tora.
Al igual que un palacio con todas sus pertenencias y con todos sus sirvientes tienen como proposito servir al Rey, la creacion del mundo fue hecha para Israel y todo lo que pasa ya sea bueno o malo la responsabilidad es nuestra.
El primer dia Hashem creo los cielos y la tierra, el segundo separo los aguas de arriba con las aguas de abajo. El tercer dia separo las aguas de la tierra y tambien hizo crecer las hierbas y frutos. El cuarto puso en orbita al sol y la luna junto con las estrellas. El quinto dia creo los animales y los seres acuaticos. El sexto dia creo otras criaturas y la principal creacion que fue Adam Arishon, o sea el primer hombre. Una vez que completo toda su creacion Hashem dio el septimo dia y lo santifico.
Mas adelante Adam y Java pecaron comiendo del unico arbol que Hashem les prohibio y fueron expulsados del Gan Eden.
Luego Cain mata a Abel y las generaciones se fueron hechando a perder hasta que al final de la parasha Hashem decide avisar a la humanidad que si no vuelven en teshuva mandaria un diluvio que acabaria con practicamente todos.
Al final del sexto dia cuando toda la creacion estaba terminada dice la Tora “y vio Hashem todo lo que hizo y vio que era muy bueno”(bereishis 1,31).
Dice el Rab Miller que cuando uno no sabe lo que tiene, es pobre. Imaginense que alguien compro un terreno y construyo alli una casa y vivio por treinta anios. Una noche suena el telefono y se escucha una voz de una persona anciana que dice:”le debo informar que yo soy el ultimo de los sobrevivientes de un grupo que enterro un gran tesoro justo en el lugar que usted construyo su casa, yo estoy por morir y antes queria que usted lo sepa.
Ahora la persona esta tan feliz que ni siquiera puede dormir. La persona es millonaria. Sin embargo durante treinta anios tambien era poseedor de ese gran tesoro y no estaba tan feliz. Que hizo a la persona feliz ahora y no treinta anios atras. El conocimiento de lo que posee.
El conocimiento de lo que uno posee es la verdadera riqueza. Si la persona no tiene conciencia de lo que tiene, no posee nada.
Esta escrito en la Guemara que cuando alguien le da un regalo a alguien le debe dejar saber que clase de regalo es.
Si alguien regala un reloj no hay que sacarle la etiqueta que dice”cristal a prueba de golpes, antimagnetico, a prueba de agua, oro y plata,etc. hay que dejar que la persona disfrute al maximo su regalo.
Lo mismo Hashem cuando nos dio este mundo nos dijo al final de la creacion que todo lo que creo es muy bueno.
Hashem dice esten felices ya que les di algo muy bueno.
Cada parte del cuerpo, cada creacion, sea animal , vegetal, los planetas, los colores, olores, etc, demuestran la perfeccion en la creacion y solo un necio puede decir que todo es casualidad, o Big-Bang.
Este es un mensaje para toda la vida de la persona en saber apreciar lo que tiene. Lamentablemente la gente siempre esta quejandose de lo que le falta y de lo malo, en vez de enfocarse en lo que tiene y lo bueno de todo.
El Baal Shem Tov les mostro a sus estudiantes como una persona en la misma situacion un dia puede quejarse de todo y al otro dia estar super feliz.
Una vez le pregunto a un trabajor como le iban las cosas, le contesto diciendole que se estaba poniendo viejo y debil. Que sus hijos estaban estudiando todo el dia y no lo ayudaban. Que tenia que mantener a sus yernos tambien y que la mujer estaba media enferma y que se sentia como descuidado.
Al otro dia le volvio a preguntar como le iban las cosas, el trabajador le contesto que estaba muy agradecido con Hashem por todo la bondad que le daba, a pesar de estar viejo no solo que el se mantiene a si mismo sino que mantiene a sus hijos y yernos que con tanto esfuerzo estudian. Mi esposa es maravillosa conmigo y siempre con gran sacrificio me cocina y me hace tan feliz.
Cada dia elegimos como vivir la vida y como mirar las situaciones que nos pasan.
Para terminar recuerdo hace poco mirando un video del famoso Rab Amnon Itzjak que contaba que una persona le fue a pedir una braja para una operacion en Francia, en la cual le tenian que poner 3 dedos. El Rab le pregunto cuanto salia la operacion, la persona contesto medio millon de dolares.
Si es asi pensemos cuanto vale el poder levantarse todos los dias y empezar un dia nuevo agradeciendole a Hashem cada segundo por lo que tenemos.
En hebreo la palabra casualidad se dice”mikre” las letras en hebreo se pueden cambiar de posicion y se dice”solo viene de Hashem”.
Sepamos que cada cosa que pasa en nuestras vidas no es consecuencia del Big-Bang sino que viene de Hashem y que todo es para bien.


SHABAT SHALOM

parashah: Parashát Bereshít, por Gabriel ben-Israel - Siempre somos jóvenes en un rincón del corazón (la pregunta es: ¿en cuál?)

Parashát Bereshít, por Gabriel ben-Israel - Siempre somos jóvenes en un rincón del corazón (la pregunta es: ¿en cuál?)
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:25
 Parashát Bereshít, por Gabriel ben-Israel
de LaHoja109, desde Kiriát Sefer

* SIEMPRE SOMOS JOVENES EN UN RINCON DEL CORAZON
LA PREGUNTA ES: ¿EN CUAL?
LA JUVENTUD, EL "BERESHIT" DE NUESTRA FORMACION

* ¿QUIEN PUEDE AYUDARME?




parashah: Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - ¿Por qué Dos?

Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - ¿Por qué Dos?
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:21
 Parashát Bereshít
¿POR QUE DOS?

por Rav Daniel Oppenheimer

Volvemos a comenzar a leer la Torá, tal como lo hacemos todos los años una vez finalizado Simjat Torá. Para quien no lo sabía, es interesante aclarar que la Torá se dedica inmediatamente después de relatar acerca del génesis de todos los creados – a nada menos que la institución del matrimonio.
Si tenemos en claro que precisamente esta institución está atravesando una terrible crisis, es importante, pues, que le dediquemos unas líneas a partir de lo que narra la Torá en su fundamento.
Advertiremos que a medida que D”s fue sumando los distintos elementos, en la culminación de cada etapa, D”s declaró que lo creado era “Tov”. “Tov” se utiliza como “bien” en los boletines de hebreo, lo cual se entiende que cumple básicamente con lo mínimo esperado – pero podría ser mejor: p.ej. muy bien, o excelente... Sin embargo, si aquel de quien estamos hablando es D”s, Cuya obra es perfecta, entonces Su “Bien” significa: exacto o justo – pues no hay lugar para mejor.
Volviendo al texto de la Torá, D”s declaró a todo Tov. Es decir, que todo estaba diseñado de manera que reunía todas las condiciones y tendría la durabilidad para funcionar y cumplir con su objetivo para siempre.
Después de crear todo y brindarle perpetuación con la palabra Tov, D”s determinó que uno de los creados era “Lo Tov” (“no bien”), es decir que no cumplía del modo en que estaba con su propósito. Era el ser humano. ¿Cómo era aquel “hombre”?
Antes de que el ser humano tenga las características con las que lo conocemos actualmente, era un ser que poseía todos los factores que hoy en día llamaríamos masculinos y femeninos, en un solo ser. Hasta podría reproducirse solo, porque era “hermafrodita”.

Imaginemos por un momento esta situación: el hogar dirigido por un ser íntegro que decide todo solo. No necesita casarse ni formar matrimonio, no tiene problemas conyugales, no puede ser infiel, ni cela de nadie. Sale a trabajar, cocina, habla por teléfono, ordena la casa, se ocupa de la educación de los hijos, cambia los pañales, etc. – todo solo... y sin discusiones. No hay suegros ni suegras... Sus descendientes son como “él”, y repiten la misma característica.
Pensemos. ¿No sería ideal? ¡¿no se acabaron los problemas, o al menos muchos de ellos?! ¿No sería un mundo más tranquilo y feliz? Pero no. D”s decidió que era “Lo Tov” y que así la cosa no andaba. Los dividió en hombre y mujer. Un hombre y una mujer que tienen actitudes radicalmente distintas en muchos aspectos. Se distinguen en lo emocional, lo físico, psicológico y sentimental, y – por sobre todo – les cuesta la convivencia estable y tranquila. ¿Por qué?
Una pregunta más: Ya que D”s es omnisciente y sabía claramente que Su creación inicial no cumplía con las condiciones que Él quería, ¿por qué no los hizo en su forma y propiedad actual desde el primer momento? ¿qué sentido tenía crear algo que sabía que debería modificar después?
La respuesta es que D”s bien lo sabía, pero quería enseñarnos algo a nosotros: los seres humanos. Aquello que hubiésemos creído o ilusionado como “ideal” o “perfecto”, no es ni tan ideal ni tan perfecto.

Quizás resolvería ciertos conflictos, pero no cumpliría con su propósito. Dado que el ser humano fue creado a imagen de D”s, debía emplear su máximo potencial en la forma de brindarse totalmente a otro ser distinto a él (o ella) mismo/a mediante un compromiso para toda la vida, y bajo circunstancias que nadie puede prever al momento de contraer enlace. Nadie conoce el futuro, y nadie sabe bajo la Jupá, cómo será su futuro económico, de salud física y mental, de intromisión familiar, de tranquilidad emocional, etc.
El versículo en Tehilim (Salmos 89:3) reza que “(...D”s determinó que...) un mundo eterno de bondad será edificado...” En otras palabras: el propósito de la creación es que el ser humano sume todos sus esfuerzos y energías en pos de la edificación del mundo mediante actos de benevolencia. Las personas participamos de la edificación del mundo. Mediante nuestras acciones somos protagonistas del rumbo que D”s destinó para Su creación.

No existe un escenario más apto para el desarrollo y la realización de toda la amplia capacidad del potencial humano que el marco del matrimonio. El hecho que en tantos sentidos, la peculiaridad del hombre se oponga al de la mujer, hace que se requiera una mayor inversión y dedicación de amor para el crecimiento y profundización del vínculo. Solo entonces, el ser humano es “Tov”.

Desde ya, que esta visión de la relación hombre-mujer difiere radicalmente de la que nos presenta nuestra sociedad. Si el motivo de los distintos rasgos de ambos reside en la tarea moral que debe desarrollar, y que esta debe ser absolutamente altruista, entonces poco tiene que ver con la actitud hedonista con la que se vende la imagen humana en casi todos los medios. No es difícil entender el porqué del deterioro de la institución matrimonial con el consecuente dolor de quienes en algún momento crearon en su ilusión fantasías quiméricas de un idilio eterno.

Sin embargo, la Torá nos cuenta que nuestra triste situación no es original. A pocos años de la creación, se relata que un hombre descendiente de Caín, hijo de Adam, contrajo matrimonio con dos mujeres. Dado que en su comienzo la Torá (Bereshit 2:24) recomendó una sola esposa, como dice “y se apegará a su esposa y serán una carne” (está claramente escrito en singular), la “novedad” de la bigamia requiere una explicación. Rash”í nos presenta la aclaración de la situación. Los motivos de Lemej (Bereshit 4:19 - y quienes lo imitaron de allí en más), no eran para nada santos. No es que quería más descendientes ni que su exceso de generosidad lo instaba a brindarse a más de una mujer. Lemej quería lo que imaginaba “lo mejor de dos mundos”: una mujer para procrear (y tener una “familia decente”), y la otra para pasear y “divertirse” (los hoteles de categoría no aceptan niños ni mascotas...) y pasarla bien.
Este fue el primer gran desvío de lo que hablamos anteriormente referente al modo de la creación del ser humano. Los años corrían y la brecha entre lo que debía ser y la realidad se fue ahondando. La Torá nos dice que tomaban “mujeres de todo lo que elegían” (Bereshit 6:2): ya no importaba, ni se diferenciaba entre mujer soltera o casada (“es un mero documento”...), ni si la “pareja” era hombre (con otro hombre) o mujer, y más tarde si era ser humano – o animal. A esta altura, su conducta ya fue irreversible: aun con todas las advertencias, hicieron caso omiso a las palabras de Noaj y el diluvio destruyó todo.

Más allá de lo terrible del sufrimiento de la epidemia de matrimonios destruidos, o en vías de rotura, desgaste y quebranto, está la decadencia moral de la sociedad que la vive, pues desde Bereshit vemos claramente cómo D”s ideó el matrimonio como medio perfecto e ideal para el crecimiento del ser humano.

Esto nos debe dejar mucho para reflexionar en términos de la elección del cónyuge y de la tarea de mantener el matrimonio.

parashah: Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Mandato de Vivir

Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Mandato de Vivir
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:18
 Parashát Bereshít
EL MANDATO DE VIVIR

por Rav Daniel Oppenheimer

En el quirófano los médicos de distintas especialidades trabajan diligentemente para salvar la vida de un accidentado. Con precisión y esmero coordinan sus tareas a fin de cumplir con su vocación de cuidar la salud de los seres humanos. En algunos momentos el paciente agonizante murmura su pedido que lo dejen morir en paz. Los galenos se miran entre sí y siguen intentando hacer todo lo posible para preservar la vida.
¿Por qué?

En la oscura y lúgubre barraca del campo de concentración, un padre y su hijo adolescente - únicos sobrevivientes de la familia - sostienen su último diálogo. El padre siente que está llegando a sus últimos momentos: “¡Hijo mío, no te derrumbes - haz todo lo posible por sobrevivir y crear tu propia familia!”

Nuevamente: ¿Por qué?

En la sinagoga un grupo de judíos concientes rezan concentrándose en las plegarias de Rosh HaShaná: “¡D”s! - zojreinu leJaim, recuérdanos para la vida e inscríbenos en el libro de la vida!”

Una vez más: ¿Por qué?

Pareciera ser muy evidente que los hombres deseamos vivir, y que el ser humano típico entiende que “lo peor” o “lo único que no tiene arreglo” - es la muerte.
No obstante: ¿Estamos hablando únicamente del instinto de supervivencia (irreflexivo) incorporado en nosotros, quizás es el miedo y el pánico a lo desconocido que es la muerte (nadie envía postales desde el más allá para describir cómo la está pasando), o - lo que nos empuja a vivir - es una comprensión clara del valor intrínseco de lo que denominamos vida?

La Torá comienza sus enseñanzas milenarias relatándonos sobre la secuencia de la creación del mundo. El último actor en aparecer en escena es el ser humano quien de inmediato recibió la orden de habitar la tierra y disponer los destinos del resto de los seres vivientes. En la Torá, el hombre no tiene opción sino la de asumir la responsabilidad y “hacerse cargo” (Bereshit 1:28).
Luego - también en Bereshit (9:5) - después del diluvio, Noaj recibió la orden de regir el nuevo mundo y, entre otras consignas, se le prohibió el suicidio. Es decir, que nosotros no somos dueños de nuestra propia vida, ni siquiera de nuestro cuerpo. No tenemos la alternativa de decidir sobre si queremos vivir o no. Debemos vivir - más allá de las condiciones y escenarios favorables o adversos que nos toquen.
Si se analiza lo que estos pasajes nos enseñan, uno se puede percatar de que vivir es una obligación, y que la propia existencia del ser humano - desde Adam y Javá, y a través de todos sus descendientes - es un dictamen del Todopoderoso.

Los Sabios en Pirkei Avot (4:22) enseñaron que “no creas que la tumba es un lugar de refugio… pues contra tu voluntad haz sido creado, contra tu voluntad haz sido alumbrado, contra tu voluntad vives, contra tu voluntad mueres y contra tu voluntad debes rendir cuenta ante el Todopoderoso”. En resumen, no hay escapatoria en ninguno de los trances de la vida. No conducimos nuestro destino.

Ciertamente el reciente siglo XX de la cuenta gentil no nos enseñó a considerar la vida como un deber. Con la progresiva promoción publicitaria que impone y amaestra a las personas a gozar infinitamente de la vida de manera hedonista, es difícil considerar simultáneamente que la vida sea un mandato, y que tenga un sentido o un significado distinto a aquel de crear y satisfacer apetitos crecientes. O se come para vivir, o se vive para comer… Esa es la alternativa.

Nuestra cuestión no es nueva.
Los Sabios de Bet Shamai y Bet Hillel debatieron durante dos años y medio acerca de si era grato para la persona el haber nacido, o no (Talmud Bavlí, Eruvin 13sonrisa. Es una discusión indudablemente críptica a simple vista. ¿Qué cambiaría la vida del individuo el hecho de que se decidiera de una manera u otra? ¿Por qué dedicarían los miembros de estas grandes academias su valioso tiempo para debatir una disputa inconducente?

Los comentaristas aclaran que cuando estos Sabios que discutían este tema, no ponían en tela de juicio que D”s tuvo buenas razones para crear al ser humano. Sin duda, Él sabe lo que hace. La pregunta se refiere a la visión que tenemos las personas: ¿qué probabilidad tenemos de eludir los charcos y acertar en construir nuestras vidas por la ruta que D”s quiere de nosotros?

Si pensamos la vida como una exigencia ineludible, la actitud es distinta en cada una y una de las actitudes que vivimos a diario. Lo más común es que los seres humanos contemporáneos no tratemos la vida en sí como una responsabilidad.
Por lo tanto, existen muchas formas de intentar evadir la obligación moral de vivir. Ese es el motivo de todos los intentos - imposibles en la realidad, tal como leímos en la Mishná - de fuga (“escapismo”).
El común denominador de todas las propuestas de entretenimiento (shows, cine, T.V., novelas, eventos deportivos) es que distraen al individuo del vacío que siente frente al abismo de la falta de significado que tiene su vida. Si se siente la vida aburrida, es un síntoma de falta de comprensión de su valor fundamental.
Hay quienes ocupan su tiempo disponible ocultándose largas horas (más de las necesarias) en sus escritorios de trabajo. Posiblemente quieran eludir sus diversos deberes domésticos, quizás no sepan convivir con las personas más cercanas, o de modo encubierto - no sepan para qué viven. Por lo tanto, los espacios domingueros se volvieron algo complicado para muchos.
Los escapes químicas (alcohol, droga), no están muy lejos de lo que acabamos de exponer - salvo que algunos siguen creyendo que al evitar la disponibilidad de los medios de adicción se quita el problema - lo cual obviamente no es cierto.

Todo esto nos debe conducir a una profunda reflexión que requiere un alejamiento de la hipocresía común. Así lo vemos en el pasaje de Kohelet (7:2), leído en Sucot: “Preferible es ir a una casa de duelo que a una casa de fiesta, pues ese es el final de todo hombre, y quien está vivo tomará conciencia”. Mientras se busque la fiesta - para que oculte el vacío interno - no habrá cognición del valor de la vida.

Mencionamos que no hay manera de escapar. La mochila la llevamos con nosotros a cualquier sitio que vayamos.
Después de su primer pecado, Adam y Javá se escondieron al escuchar la voz de D”s. Obviamente no se trata de ocultamiento físico, pues no eran ignorantes: D”s es omnipresente. Él siempre está. “¿Adónde puedo estar lejos de Tu Espíritu, adónde puedo escapar de ti? (Tehilim 139:7)
Cuando D”s preguntó a Adam: “¿Dónde estás?” (Bereshit 3:8) era porque Adam debía hallarse a sí mismo.

La consigna final de esta lectura no debe ser deprimente. La depresión puede ser uno de tantos artilugios de huída. Por lo contrario, el objetivo es valorarse como ser humano y reconocer la importancia inherente a haber sido creado.
Al leer Bereshit, cuando se habla en primer lugar de la creación del hombre, es para hacerle saber su categoría inigualable. Allí donde esté: zojreinu leJaim, que recuerde para qué se le dio la vida”


parashah: Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Huésped que se parece al Anfitrión

Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Huésped que se parece al Anfitrión
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:15
 Parashát Bereshít
EL HUESPED QUE SE PARECE AL ANFITRION

por Rav Daniel Oppenheimer

¿Tuvo huéspedes en su casa en alguna oportunidad? Pues, como ya hemos escrito en algún Ajdut, es una gran Mitzvá recibir y agasajar visitas tal como lo hizo nuestro patriarca Avraham. Pero hay una clase de invitados muy especiales: aquellos que se sienten “como en casa” muy pronto. Eso es muy bueno. Esta gente no tiene vergüenza y uno está satisfecho que los visitantes estén cómodos. Sin embargo, hay algunos que son aun más especiales: los que se sienten “los dueños” de su casa. Con ellos uno está contento si uno mismo se siente – aunque sea – como un huésped...
 
Esta semana comenzamos la lectura de la Torá a partir de Simjat Torá, reemprendiendo el estudio comenzando con el libro Bereshit. D”s mediante, que el año que viene podamos celebrar Simjat Torá, satisfechos por haber alcanzado una comprensión aun más profunda de la Torá. Para eso hay que esmerarse. Este es el momento de establecer para su estudio horarios fijos a fin de conocer mejor nuestra Torá en el año entrante.
 
Pues entonces, emprendemos con Bereshit. Trata el génesis del mundo material y del ser humano. Se puede estudiar muchos aspectos de la Creación de D”s en esta Parshá. Esta vez nos concentraremos en la particularidad del rasgo humano tal como fue creado por D”s. Varias veces se habla de la creación de Adam (Adán) y Javá (Eva). Nosotros tomaremos todas las citas de la Torá indistintamente (Bereshit 1:26-28, 2:7 y 21, 5:1-2) a fin de aclarar el tema.
 
D”s ya había incorporado a todos los seres vivos y demás seres que integrarían este universo en los primeros seis días de la Creación. Se hallaban todos los elementos físicos y químicos, los astros celestiales, los vegetales y los animales. Cuando todo estuvo en su lugar, D”s declaró: “Hagamos un hombre - Adam”. Este término no se refiere únicamente al hombre varón en exclusión de la mujer (el “nombre propio” del primer varón fue Adam), sino al título “hombre” en su nobleza genérica de ser humano que abarca al hombre y a la mujer. Por lo tanto, la Torá denomina a ambos “Adam”.
¿De qué origen proviene el título “Adam”? Hay quienes opinan que el propio Adam concibió este nombre (así como lo pudo hacer al definir con los nombres hebreos de los animales, el propósito cósmico que tiene cada cual en la creación de D”s), a raíz que su procedencia física es extraída de la tierra (Adamá). Esto puede ser considerado, por un lado, como un fundamento válido para la conducta moral de la persona. Nunca debe olvidar el hombre su origen modesto y su existencia efímera: “de tierra eres y a la tierra volverás” (Bereshit 3:19). De modo similar lo expresamos también en la Tefilá “Unetané Tokef” de Rosh haShaná.
Por otro lado, sin embargo, no es muy laudatorio del género humano tener un título que hable solamente de su extracción física, pues esa es precisamente la proveniencia que comparte con los animales (Bereshit 2:19), quienes no gozan del Espíritu Di-vino que los torna Eternos (Kohelet 3:21). El nombre “Adam”, en cambio, señala su aspecto moral. Tal como D”s había enunciado previo a su creación, el hombre sería formado “beTzalmeinu, kiDmuteinu” (con nuestro raciocinio y con capacidad de asemejarse a D”s). Dado que el objetivo humano consiste en parecerse éticamente a su Creador (adamé leElión, en hebreo = me pareceré), el nombre Adam destaca exactamente esa cualidad (R.Sh.R. Hirsch sz”l).
 
La Torá hace hincapié en ilustrarnos ver la creación dual del ser humano: “Y formó D”s al hombre, polvo de la tierra, e insufló en él el Alma de Vida, y el ser humano se convirtió en ser vivo”. Polvo y Alma. El polvo vuelve a su origen con la muerte física del hombre justo. El Alma retorna a la Fuente de la cual ha sido formada (Kohelet Cap. 12:7)
El Alma dentro del cuerpo humano es paralela a lo que D”s es al mundo: “del mismo modo en que D”s llena el mundo, así el alma llena el cuerpo; del mismo modo en que D”s Ve y no Es visto, así el alma; del mismo modo en que D”s sustenta el mundo, así el alma alimenta el cuerpo; del mismo modo en que D”s es Puro, así también el alma; D”s Habita lo recóndito del mundo, y así el alma en el cuerpo: Que venga aquella que posee estas cinco virtudes y elogie a Quien Posee estas cinco” (Talmud, Brajot 10.). En esto consiste la Semejanza Di-vina a la que hicimos alusión (Gaón de Vilna).
 
Si analizamos de cerca el versículo que acabamos de citar, podremos concluir, asimismo, que el ser humano – a diferencia de los animales - se convirtió en un ser vivo únicamente después de haber percibido el alma Di-vina, lo cual lo convierte en superior a todos los impulsos animales, y lo cual lo convierte en un ser libre dotado de la habilidad de regir sobre todo lo que es terrenal en él. (R.Sh.R. Hirsch sz”l) “Quien sopla, emite lo que existe ya en él” – dicen los Sabios, lo cual significa que mediante este carácter de creación D”s le brindó al hombre algo de Su esencia, que es la libertad moral absoluta.
 
No debemos menospreciar el significado del objetivo de parecerse a D”s (lo cual nos puede aparentar un tanto abstracto, pero que en realidad posee implicancias muy concretas en el control de nuestras inclinaciones y en el trato con nuestros congéneres). El Midrash Rabá (Vaikrá cap. 24), en relación al versículo de la Torá que nos ordena ser santos (Vaikrá 19:2), indaga: “¿Tal como Yo (D”s)?” y responde: “Pues Yo soy Santo” – “(por lo tanto), Mi Santidad es superior a la que se exige a ustedes (el pueblo de Israel)”. El Rav Jaim Shmuelevitz sz”l (en Sijot Musar) destaca que de la misma sugerencia del interrogante del Midrash que mencionamos, por el que hubiese pensado que la exigencia de D”s es que seamos tan santos como él, se desprende que tal requerimiento sería algo “razonable”. Esto habla de la envergadura de lo que el Midrash nos cree capaces: ser Santos como D”s (Quien no está limitado por las restricciones tendenciosas humanas). Al mismo tiempo, esto no solamente representa una obligación, sino que es un privilegio y una recompensa: no hay mayor premio para el alma que aquel por el cual llegue a estar cerca de la Esencia de D”s y efectivamente de eso se trata la retribución que recibe el alma después de morir físicamente (Derej HaShem de R. Moshé Jaim Luzzatto Cap. 1:2:2) .
 
Uno se puede preguntar: ¿Porqué el ser humano aparece último en la escena de la creación? A esto hay al menos dos respuestas que no se cancelan mutuamente: una razón posible es que si el hombre se tornara arrogante, se le amonesta diciendo que hasta el más pequeño de los insectos le precedió en este contexto universal. Al mismo tiempo, el ser humano debe entender que si toda la creación le antecedió, esto se debe a que él es el Actor principal de quien depende el bienestar de todos los demás (como un “director de orquesta”). Esto le hace ver la gran responsabilidad de lo que le incumbe. Puede llegar a ser el causante de la total destrucción - como aconteció en la época del diluvio y, contrario sensu, puede llegar a presidir la convocatoria a que se manifieste la Gloria Di-vina en este universo.
Esto también responde a otra diferencia que hay entre el resto de la creación y la formación del ser humano: en todos los casos, una vez que fueron creados, D”s los declaró “Tov” (p.ej. Bereshit 1:4). Tov no es simplemente “bueno”, en términos relativos, sino “perfectos” respecto a su función. Cada elemento y cada ser son perfectos y poseen todas las características que requieren para cumplir su función – y no hay nada para agregarle a como D”s los hizo. No así el hombre. Él aun debe volverse Tov mediante sus buenas acciones. (Sefer HaIkarim de R. Iosef Albo)
¿Nos extraña observar que el hombre haya decaído y que su conducta se haya envilecido – frecuentemente - hasta parecer peor que los animales? Esto no es una falla en el modo de su formación “pues D”s hizo al hombre íntegro y ellos persiguieron muchas intrigas” (Kohelet 7:29).
 
Ud. vuelve a cuestionarse: ¿Porqué D”s habla en plural al referirse a la Creación del hombre que está por ocurrir (“Hagamos un hombre” – Bereshit 1.26)? ¿A quién, acaso, participaría de esa creación? – ¿no es Él, el Creador Único?
A esto, los Sabios también le dieron respuesta (citado en Rash”í). Efectivamente, el versículo siguiente menciona que D”s creó (en Singular) al hombre. Salvo que antes de crearlo “consultó” con los ángeles acerca del beneficio de este próximo paso. “¿Para qué?” – se pregunta Ud. Para que aprendamos nosotros, los hombres, a consultar aun con nuestros subalternos al tomar decisiones que afectarán su vida o su labor. Es posible que no podamos acomodar todas sus opiniones. Tampoco los ángeles estuvieron conformes con la determinación de D”s. Sin embargo, D”s no perdió la oportunidad de enseñarnos a ser humildes – y compartir las decisiones con quienes se pueden ver concernidos o perjudicados por ellas. (Para que no hubiese lugar a equivocarse – entendiendo hipotéticamente que habría la posibilidad de más de un Creador, el próximo versículo aclara categóricamente que “D”s creó al hombre a Su imagen...”)

Habíamos comenzado este Ajdut hablando de los huéspedes. ¿Qué clase de huéspedes somos nosotros en este mundo? Ya hemos mencionado que fuimos creados a imagen del Anfitrión. ¿Reconocemos quién es el Posadero y quién el huésped? ¿Le permitimos el lugar que Le corresponde en Su casa? Pues si tomamos conciencia de este aspecto de nuestra vida, entonces seremos buenos huéspedes – y nos podemos sentir en casa – sin vergüenza”


parashah: Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Jardín del Edén

Parashát Bereshít, por Rav Daniel Oppenheimer - El Jardín del Edén
de EduPlanet Rectorate (daniEl I. Ginerman) - Friday, 20 de October de 2006, 00:13
 Parashát Bereshít
EL JARDIN DEL EDEN

por Rav Daniel Oppenheimer

¿Cómo se imagina Ud. el Jardín del Edén? - "¿El Jardín del Edén? - pregunta Ud. - ¡Y... no sé!  Nunca lo pensé en serio".  Supongo que Ud. jamás ha estado en aquel hermoso lugar, ni tampoco tiene conocidos que lo hayan visitado y que le puedan informar al respecto.  No le queda entonces otra opción, sino hacer uso de su imaginación.
¿Se anima a divagar por un rato?  ¿Cómo fantasea Ud. un lugar atractivo? "Y... que tenga, pues, un buen clima, soleado, fresco, con una brisa agradable y no muy caluroso, árboles de distintos tonos y flores encantadoras con rico perfume, el mar tranquilo..."
"Un lugar en el que desparezcan todos los problemas, que no haya  que preocuparse por absolutamente nada (salvo elegir la playa en donde quiere pasar el día), libre del stress y de la contaminación ambiental de la ciudad..."
Muy lindo - y... ¿a qué hay que dedicarse en ese lugar tan atractivo? - le vuelvo a consultar. "¡¿Dedicarse?!" - dice Ud. -  "¡¿trabajar?!  ¡Cómo trabajar!  ¡Si es atractivo, pues no hay que trabajar, porque si tengo que salir a trabajar, entonces deja de ser atractivo!"
Bien, entonces.  Analicemos juntos el texto de la Torá en el que describe las condiciones de vida del Jardín del Edén, el lugar al cual D"s invitó a vivir y en dónde colocó D"s a al primer pareja de seres humanos:  A Adam (Adán) y a Javá (Eva).  Posiblemente acertemos en nuestra evaluación del lugar ideal, o quizás no tanto.
(Antes de seguir, debo aclarar que el término "Edén" se utiliza en la literatura rabínica indistintamente para hablar del sitio físico terrenal en el cual estuvieron oportunamente Adam y Javá, por un lado, y, por el otro, del "lugar" espiritual en el cual habitan las almas justas después de fallecer.  En este fascículo, hablaremos únicamente del primero de ambos).
"Y D"s hizo crecer de la tierra (en el Jardín del Edén)  todo árbol placentero a la vista y beneficioso para comer..." (Bereshit 2:9)
Hasta aquí coincide con su fantasía.  Efectivamente, la Torá confirma que esto no es ficción, y, al menos, los fascinantes y maravillosos árboles indudablemente existen en el Edén.  Sin embargo, sigamos adelante con la Torá:
"Y tomó D"s a Adam... y lo colocó en el Jardín del Edén, "para trabajarlo y cuidarlo" (Bereshit 2:15).
De este versículo se entiende claramente que Adam no fue creado dentro del Jardín del Edén, sino que fue engendrado afuera de él y recién luego, D"s lo indujo a ingresar.  Adam conoció el "mundo de afuera" (en el cual estamos insertos nosotros), que evidentemente deja lo que desear, en particular si uno lo compara con la belleza del Jardín del Edén.  En otras palabras, Adam era consciente que el Edén en el cual habitaba era un lugar privilegiado y que podía llegar a perderlo si no se conducía de acuerdo a lo que se esperaba de él.  Podemos suponer que D"s quiere que la persona aprecie lo que posee, y en el caso de Adam, le dio la oportunidad de conocer que las ventajas del Edén, no eran generalizadas.
Asimismo, el versículo declara rotundamente que el objetivo de la vida del Edén era "para trabajarlo y cuidarlo".  "¿De qué trabajo y de qué cuidado se habla aquí?  Si se tratara de plantar árboles, eso no puede ser, porque ya los plantó D"s.  Tampoco se puede tratar de la necesidad de riego, pues ya dice "y salía un río del Edén para irrigar el Jardín" (Bereshit 2:10).  ¿De qué se trata entonces?  El 'trabajo' se refiere a la dedicación al estudio de la Torá, y 'cuidar' se alude al cumplimiento de la Mitzvot."  (Pirkéi d'Rabi Eliezer 12).  Aun si el "trabajo" y el "cuidado" del Jardín fuesen literales (refiriéndose a arar, sembrar, etc.) como algunas autoridades opinan, la tarea no deja de ser espiritual, por el solo hecho que el cumplimiento de estas tareas respondían a la consigna que D"s le había encomendado.  De un modo u otro, la vida en el Edén no era ociosa.  El ocio no tiene lugar en el judaísmo ni en el plan de D"s para la humanidad en su totalidad.  La actitud reacia al trabajo como un "mal necesario" al que hay que volver todos los días lunes - una postura que tiene mucha difusión en nuestra sociedad (los "caballeros" medievales también suponían que trabajar era cosa de esclavos, pero no para gente de su propia categoría que dedicaba su tiempo a cazar, a los duelos, o simplemente a no hacer nada) - no coincide en absoluto con la Torá.  Así que, (espero no decepcionarlos demasiado) Adam debía trabajar, pues el trabajo es bueno.  No solo eso, sino que recién luego que Adam trabajara, podría disfrutar de los placeres del Edén, pues solamente después de este versículo, D"s le dice a Adam (Bereshit 2:16) "de todo árbol del Jardín has de comer..."
"¡Qué valioso que es el trabajo, pues aun Adam no probó nada antes de haber trabajado!"   dice en Avot d'Rabi Natan, basándose en este hecho.
Rash"í explica las primeras palabras de este versículo: "y tomó D"s" en el sentido que 'lo tomó con palabras, persuadiéndolo a ingresar al Jardín del Edén'.  La pregunta obvia es:  ¿Para qué necesitaba D"s seducir a Adam para que entre a un lugar superior?  ¿No es obvio que Adam por si solo quisiera habitar en este jardín tan "exclusivo"?
Antes de responder esta pregunta, debo aclarar que Rash"í aplica la misma explicación en lo demás lugares en los que la Torá emplea la palabra "tomar" con respecto a una persona.  En todos los casos, uno se sorprende que los interesados realmente deban ser convencidos, pues en todas las instancias análogas, la proposición parece ser un privilegio para el candidato.  Veamos:
Sará persuadió a Hagar a que se quiera casar con su marido para tener hijos con él (Bereshit 16:3).  Moshé persuadió a Aharón y a sus hijos para que tomen el cargo de Kohanim (sacerdotes) (Vaikrá 8:2).  Más tarde sucedió la situación equivalente al momento de asumir de los Leviim (levitas) (Bamidbar 8:6).
¿A qué se debe que todas estas oportunidades se requirió, a su vez, hacer uso de la persuasión para convencer? Posiblemente la respuesta sea la siguiente:  en todos los casos mencionados, el ofrecimiento se trató de una progresión espiritual.  Adelantar en materia mística, significa un compromiso en todo nivel de vivir irrevocablemente acorde a la categoría religiosa correspondiente al grado espiritual ansiado.  Dado que nada, absolutamente nada, es gratis en la vida, y todo privilegio debe ser correspondido y compensado con una conducta equilibrada, una persona consciente y coherente, toma en cuenta todos los aspectos relacionados con su progreso, de modo que las decisiones adoptadas se mantengan con el tiempo y ayuden a crecer aun más.
En todos los casos que mencionamos, Adam, Hagar, Aharón y los Leviim temieron que no estaban aún capacitados para este próximo paso en sus vidas.
Volviendo a Adam y Javá.  Después de pecar, D"s les indicó que el Jardín del Edén ya no era el lugar indicado para su nuevo estado espiritual frustrado, es decir, que el nivel de Adam no era proporcionado a los desafíos que ofrece el Jardín del Edén.  A esa altura de los acontecimientos, Adam creyó que por si solo podría aún recuperar lo que había quebrantado (habitualmente las personas no son lúcidas respecto a sus propios deslices y no advierten sus caídas morales).  Pero no había de ser así.  D"s lo debió echar del lugar para que reconociera que le faltaban temporalmente las condiciones para vivir en el Edén.  Debería retornar al mundo menos favorecido y recuperarse para volver a ser apto e ingresar nuevamente.
A la entrada del Jardín del Edén, D"s colocó a los "Keruvim", por un lado y una lanza giratoria, por otro.  ¿Qué función cumplen los Keruvim?   R.Sh.R.Hirsch sz"l compara esta mención de estos Keruvim con las imágenes que estaban apostadas encima del Arca de la Tablas de la Ley en el Mishkán (santuario), y explica que, del mismo modo que allí, los Keruvim representan a las personas derechas y santas que surgen del correcto y minucioso cumplimiento de la Ley de la Torá.  Estos son, entonces, los "modelos" de vida de personas con quienes compartimos la vida en cada generación.  Si emulamos su eximia conducta, nos acercamos en el camino para retornar al Edén.  De modo contrario, intervienen las lanzas giratorias que nos hacen ver la desviación y nos instan a poner nuestras miras rumbo al Edén.  Si queremos, o no, nuestro destino está  fijado.  Depende de nosotros, que el camino no sea traumático.  Sin embargo, como seres Di-vinos nos corresponde el espacio inmejorable que D"s creó para nosotros.  Ese lugar no es lo que nosotros, con nuestros conceptos limitados apreciamos.  Pero es lo óptimo para D"s