Arrojados al mar.
Arrojados al mar Con nuestras alas, Nuestra luz y transparencia Es donde nos quisieran.
Sobre la tierra Firmes Nuestros pies. Creceremos como árboles Del huerto Y daremos nuestro fruto Del que comerán Hombres, mujeres Niños, jóvenes y viejos De todos los rincones de la tierra.
Y en aquel tiempo Sólo se escuchará Un nombre, El nombre del Bendito Por los siglos.
Elgar Utreras Solano. |
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