21 enero 2009

Barranquilla: PARASHAT VAERA :" las cuatro expresiones de redención" shabat Mebarjim - shebat-‏

PARASHAT VAERA :" las cuatro expresiones de redención" shabat Mebarjim - shebat-‏
de Amram Asher Ben Avraham Avinu - Wednesday, 21 de January de 2009, 05:37
 

 

PARASHAT VAERA

 

Horario del Encendido de Velas para Shabat en Barranquilla, Colombia.

 

FechaHora    
Viernes, 23 Enero, 2009Encendido de velas a las: 17:41
Shabat, 24 Enero, 2009Shabat concluye: 18:32

Es considerada una gran mitzvá y una responsabilidad honrar al Shabat encendiendo velas 18 minutos antes de la puesta del sol del viernes.Este mandamiento único, confiado a la mujer judía, es rico en significados y contenidos.

Es muy importante saber la hora exacta del encendido de velas, ya que bajo ninguna circunstancia esta permitido encenderlas después de la puesta del sol.

 

Y me aparecí Libro Shemot / Éxodo (6:2 a 9:35)

 Haftará. Ezequiel 28:25 al 29:21

 


Este Shabat, en todas las sinagogas del mundo, bendecimos el nuevo mes hebreo de Shebat
¡JODESH TOB! ¡Un buen mes!
Rosh Jodesh Shebat: Lunes 26 de enero de 2009 - Empezando el domingo 25 al anochecer-



 

 
 

Resumen de la Parashá

 

Di-s se revela a Moshe. Utilizando las "cuatro expresiones de redención", El promete sacar a los Hijos de Israel de Egipto, redimirlos de su servidumbre, para después adquirirlos como Su pueblo elegido en el Monte Sinaí; luego El los llevaría a la tierra que le prometió a los patriarcas como su eterno legado.
Moshe y Aarón hablan con el Faraón repetidas veces para demandarle, en nombre de Di-s, "Deja salir a Mi pueblo, para que me sirvan en el desierto". El Faraón se niega en todas las veces. El bastón de Aarón se vuelve una serpiente y se traga los bastones mágicos de los brujos egipcios. Di-s envía una serie de plagas sobre Egipto.
Las aguas del río Nilo se vuelven sangre; una plaga de ranas asota la tierra; piojos infestan todos los hombres y bestias; hordas de animales salvajes invaden las ciudades; la peste mata a los animales domésticos; dolorosas ampollas afligen a los egipcios. Para la séptima plaga, fuego y hielo se combinan para descender del cielo como una lluvia devastadora. Aún, "el corazón del Faraón se endureció y no dejaba a los Hijos de Israel ir, como Di-s había dicho a Moshe
 

Quebrar la Testarudez

Transformando obstinación en perseverancia

La primera plaga con la que Hashem golpeó a Egipto fue la plaga de la sangre. Cuando Hashem ordena a Moshé sobre la plaga, le dice a modo de introducción: "está pesado el corazón del Faraón, se negó a mandar al pueblo". Surge la pregunta, qué es lo que quiere decirle Di-s a Moshé con esto. ¿Acaso no le hizo saber ya de antes: y "Yo He de endurecer al corazón del Faraón... y no les escuchará a ustedes el Faraón"?
Moshé Rabeinu ya sabe que la negativa del Faraón a mandar a los Hijos de Israel proviene del hecho de que Hashem endureció su corazón. El propio endurecimiento del corazón vino como castigo a que el Faraón se rebeló contra el Altísimo, por lo cual se decretó que se oponga a cumplir la Voluntad de Di-s para que consecuentemente reciba su castigo. Pero siendo que Moshé ya sabía todo esto, ¿cómo es posible que Hashem motive la plaga de la sangre con que "está pesado el corazón del Faraón"?
PESADO DE POR SÍ
La llave para comprender el tema se encuentra en el comentario de Rashi. El mismo explica el término: "está pesado" como un sustantivo calificativo y no como verbo. Es decir, el corazón del Faraón "está pesado" por sí mismo y no (sólo) producto de una acción, porque Hashem lo endureció.
El corazón del Faraón "estaba pesado" de por sí, poseía una testarudez natural que generaba que se oponga a la voluntad de Hashem; (además de ello, Hashem lo hizo más pesado aún, para endurecerlo más allá de su naturaleza testaruda).
CEREBRO, CORAZÓN, HÍGADO
Esta característica de terquedad del corazón se llama en las enseñanzas Jasídicas "la klipá del Faraón", Las letras de la palabra hebrea Faró componen también la palabra 'haoref', es decir, (la terquedad) de la nuca. Esta característica implica una obstinación irracional que causa que el hombre se oponga incluso al mandato de su razón y sus sentimientos.
Esto está aludido también en la palabra hebrea utilizada aquí, para decir está pesado'- kaved- que también puede traducirse hígado. Es sabido, que las capacidades de la persona se clasifican, en términos generales, basándose en los tres órganos principales: el cerebro (la razón), el corazón (el sentimiento) y el hígado (la capacidad ejecutiva).
El orden correcto es que primero la persona piensa el tema y arriba a alguna conclusión lógica, a continuación desarrolla en su corazón los sentimientos correspondientes hacia el tema; y a partir de la razón y los sentimientos de la decisión, desciende a los canales de ejecución práctica. Pero cuando "kaved el corazón del Faraón", es decir el corazón se transforma en hígado y la obstinación ejecutiva ocupa el lugar de la razón y la emoción, tenemos ahí la testarudez en el mejor sentido de la palabra
MOSHÉ FRENTE AL FARAÓN
Esta obcecación de la 'klipá de Faró' puede aparecer en cada uno y perturbarlo en el servicio al Creador. Frente a ella debe hacerse uso de la 'obstinación' sagrada, la aceptación del Yugo Celestial. El judío debe instalar en su ser la aceptación del Yugo de Di-s que no depende de la lógica ni de las emociones, cualquiera sea su estado de ánimo o situación. Asume el yugo del Altísimo y cumple con Su Voluntad en toda condición y situación.
Esta fuerza la poseía Moshé. Más allá de su sabiduría y grandeza, Moshé estaba absolutamente anulado frente a Hashem. Cuando el tema afecta a la Voluntad de Di-s, puso a un costado su comprensión y emociones y se entregó de manera total a cumplir con lo que Di-s quiera. Es por ello que él, específicamente, podía doblegar a la testarudez del Faraón

 
Tomado de: es.chabad.org
 
 
Enfoques sobre la Parashá

"Di-s habló a Moshé y le dijo, "Yo soy Hashem" (Éxodo 6:2)

Solo Moshé Rabenu alcanzó el nivel de profecía en el cual hablaba con Di-s "cara a cara" - como por medio de un espejo translucido. Ni siquiera los Avot - Abraham, Itzjak y Yaacob - alcanzaron el grado de claridad, y su contacto era comparadamente impreciso, como a través de un cristal empañado.  Por esta razón, Rashi comenta sobre "Yo aparecí ante los Avot": que la realidad del contacto de ellos con Di-s era solo en el nivel espiritual de la apariencia; pero con Moshé Rabenu "Di-s habló y le dijo - Yo soy Di-s", con la claridad de un cristal.

(Maskil leDavid en el Zóhar)



"Moshé hablo ante Di-s diciendo, "Observa, si los Hijos de Israel no me han escuchado, ¿cómo va a escucharme Paro? ¡Y yo tengo los labios sellados!" (Éxodo 6:12)

El poder de un líder espiritual fluye de las personas. En cada generación Di-s nos promete que habrá lideres espirituales, los grandes Sabios de la Torá, a quienes se les dio la habilidad de aconsejar y dirigir a la nación.  Pero, cuando el Pueblo Judío se niega a escuchar a estos gigantes espirituales, y siguen a los políticos que no tienen más visión que uno de nosotros, entonces nuestros líderes espirituales quedan sin poder para influenciar o ayudar al pueblo.  Es por eso, que si los Hijos de Israel hubiesen escuchado a Moshé, su boca y sus labios se hubiesen abierto, y sus palabras hubiesen llegado también a Paró; pero como los Hijos de Israel no escucharon - "los labios de Moshé se cerraron".

(Basado en Sefat Emet)



"Paró observó, que de todo el ganado de Israel ni uno ha muerto, aún así el corazón de Paró se endureció y no dejó salir al pueblo" (Éxodo 9:7)

La frase "ni uno ha muerto", puede ser traducida también como "ninguno murió excepto uno". En otras palabras, mientras que los campos egipcios estaban desolados de ganado, los campos judíos rebosaban de vida con excepción de una muerte natural.  Cuando se presenta un milagro tan obvio, los desconfiados y no creyentes van a buscar la explicación más improbable para proteger sus intereses creados y no admitir la explicación mas obvia.  Uno puede imaginar como The Cairo Times hubiese publicado el incidente - Un subtitulo de primera plana diciendo:

¡UNA VACA JUDÍA MUERE, NO OCURRIÓ NINGUN MILAGRO!!

Judíos alcanzados por una plaga... y al final de la pagina en letras super pequeñas "ganado egipcio completamente liquidado...". "El corazón de Paró se endureció y no dejo ir al pueblo"  El corazón endurecido que quiere hacerse a sí mismo el centro de la Creación siempre encontrará una excusa para negar a Di-s, por muy inverosímil que esa excusa pueda ser.

(Rabí Moshé Silverberg)



"Y Moshe Le respondió: "Si Bnei Israel no me escucharon, ¿cómo me va a escuchar el Faraón? Y tengo los labios sellados" (Éxodo 6:12)

El poder del líder espiritual emana del pueblo. En cada generación, Hashem establece líderes espirituales, los grandes Sabios de la Torá, quienes poseen la capacidad de aconsejar y guiar a la nación.  Pero cuando el pueblo judío se niega a escuchar a esos gigantes espirituales, dejándose llevar por los lideres políticos, cuya sabiduría no supera a la del propio pueblo, los gigantes espirituales ya no tienen poder para ejercer influencia ni ayudar a la nación.  Por eso, si los israelitas hubieran escuchado a Moshé, sus labios se habrían abierto y sus palabras habrían influido hasta en el Faraón; pero como no le hicieron caso, los labios de Moshé "estaban sellados".

(Basado en el Sfat Emet)



"Toma tu vara y arrójala ante el Faraón. Se convertirá en una culebra" (Éxodo 7:9)

No hay nada que ejerza tanta influencia en una persona como su medio. Hasta el alma más corrupta y más decadente puede mejorar si se la ubica en un medio positivo y elevador. Y hasta el alma más noble habrá de sufrir un declive espiritual, inclusive un colapso, si se la somete a una atmósfera de corrupción y degradación.  Moshé deseaba expresarle a Paró que si bien el pueblo judío se habia visto reducido, por culpa de la corrupción egipcia, al punto en que a duras penas se lo podía categorizar de "humano", no obstante, una vez que se vieran liberados de ese pantano espiritual, ascenderían a los niveles más exaltados, transformándose en verdaderos gigantes espirituales.  Moshé le demuestra esto al Faraón, cuando toma "la vara de Di-s...": símbolo de la más alta elevación espiritual, empleada para realizar las señales y los milagros más maravillosos, y sobre la cual estaba impreso el Shem Hameforash (el Nombre explicito de Hashem), y arrojándola luego al suelo.

Pero Moshé no arrojó la vara al suelo así nomás: la arrojó "ante el Faraón": la corporización de todo lo que simbolizaba Egipto. Y esa vara se transformó en una culebra, símbolo de todo lo degradado y pernicioso.  Esa misma culebra, que se arrastraba en la suciedad, fue devuelta una vez más a su existencia anterior, a ser la gran vara de Hashem, cuando Moshé extendió la mano y la volvió a levantar.  ¡Qué grande es la influencia de las personas que nos rodean!

(Adaptado de HaGaón Maharam Shapira mi Lublin, z''l, en Mayaná shel Torá).



"Y estableceré una separación entre mi pueblo y tu pueblo" (Éxodo 8:19)

La cuarta plaga que Hashem trajo sobre los egipcios tiene un nombre muy raro. Se denomina Arov, que significa "mezcla". ¿Por qué todas las demás plagas tienen nombres que describen lo que eran (la primera plaga fue la de la "sangre", la segunda fue la de las "ranas", etc.), mientras que la cuarta plaga se denomina "mezcla", en vez de llamarla algo así como "animales peligrosos", lo cual habría resultado mucho mas descriptivo? La capacidad que posee Hashem para controlar los acontecimientos no se limita a la existencia de estados absolutos.  Él también es capaz de permitir que coexistan los opuestos.  Por ejemplo, la plaga de la sangre no solo significó que todas las aguas de Egipto se transformaron en sangre, sino que, además, de un modo milagroso, el agua destinada a los judíos no sufrió modificaciones.  En el caso poco probable de que un judío y un egipcio bebieran de un mismo vaso con dos pajitas, el agua que llegaba al judío seguía siendo agua, mientras que el agua que llegaba al egipcio se transformaba en sangre.  Del mismo modo, durante la plaga de la oscuridad, mientras que los egipcios se vieron envueltos en una oscuridad palpable, los judíos tenían luz en sus casas.  Y en la plaga del granizo, dentro de cada pedacito de granizo habia fuego: dos opuestos coexistiendo.  En otras palabras, la capacidad de alterar la naturaleza, pero al mismo tiempo, y en ciertas circunstancias especificas, de dejarla inalterable, permitiendo la coexistencia de dos contrarios, pone de manifiesto un nivel superior del poder de Hashem.  El milagro de Arov fue que los animales salvajes atacaron solamente a los egipcios, y no los unos a los otros.  Se los mantuvo como una mezcla, y de ese modo no se degeneraron a su estado natural de mutuo antagonismo.

"Y estableceré una separación entre mi pueblo y tu pueblo". Esa cuarta plaga marco un momento de transición para el pueblo judío.  Si bien se encontraban atrapados en el lodo espiritual de Egipto, Hashem los separó de los egipcios, como a la sangre del agua, como al fuego del hielo.  Y exactamente en el momento en que Hashem los separaba, trajo una plaga llamada "Mezcla", demostrando que, inclusive cuando Él separa lo inseparable, también combina aquello que no sabe de una unión natural: el lobo y el león, la serpiente y el escorpión.  Hashem es el Amo de las Mezclas.

Muchas veces escuchamos que alguien es un "Baal Midot", literalmente, un "amo o maestro de los rasgos de carácter". Pero ser un Baal Midot no significa simplemente que una persona sea amable porque esa es su naturaleza.  Significa que también tiene la capacidad de no ser amable. Y es amable, no porque no pueda no ser amable, sino mas bien porque es un Amo de la Amabilidad, y no al revés, que la amabilidad lo domina a él.  Del mismo modo, el solo hecho de que la naturaleza del individuo sea ser generoso no lo transforma en un Baal Tzedaká.  Puede ocurrir que simplemente tenga una inclinación natural a darles siempre a los demás.  Únicamente cuando alguien es capaz de ser tanto generoso como ahorrativo, y sabe cuándo aplicar cada rasgo de carácter, puede denominarse verdaderamente un Baal Midot.



"...y la vara de Aharón se tragó las varas de ellos" (Éxodo 7:12)

Cuando la vara de Aharón se trago las varas de los brujos egipcios enfrente del rey, a nadie le quedaron dudas de cual era el original y cual era la copia. La historia judía se vio plagada de otros movimientos que afirmaban ser "el verdadero judaísmo". Sin lugar a dudas, el que tuvo mas éxito fue el cristianismo, pero hubo muchos otros que también trataron de llevar la bandera del "judaísmo autentico". Hay algunos que rompen con el judaísmo normativo y se cambian el nombre, y hay otros que usurpan la autoridad de los sabios de la Torá, y a sus creencias también las llaman "judaísmo".

Durante el Imperio Otomano, los karaítas trataron de obtener el reconocimiento de la gente de ser los únicos que practicaban el "judaísmo autentico". Se acercaron al sultán, para que los reconocieran como el legitimo "Pueblo de Israel", y al mismo tiempo desenmascararan al pueblo judío de la Torá, acusándolo de "fraude". El sultán convocó a un rabino y a un representante de los karaítas, a que comparecieran delante de el en el palacio real.  Tras prestar oídos a ambas demandas, decidiría cual de los dos era el autentico "pueblo del libro".

Por supuesto, tal como dicta la costumbre de los países orientales, tanto el karaíta como el rabino debían quitarse los zapatos antes de presentarse ante el sultán. El karaíta se quito los zapatos y los dejo en la entrada del salón del rey. El rabino también se quito los zapatos, pero el los levanto y los llevo a su audiencia con el sultán.

El sultán se sorprendió muchísimo ante la extraña imagen del rabino sosteniendo el par de zapatos, y exigió una explicación.

El rabino le dijo: "Su Majestad, tal como sabrá, cuando el Santo Bendito Sea, apareció ante nuestro maestro Moshé, la paz sea sobre el, junto al arbusto ardiente, Di-s le dijo a Moshé: "Quítate los zapatos de los pies".

Y prosiguió: "Tenemos la tradición de que mientras Moshé estaba hablando con Di-s, vino un karaíta y le robo los zapatos.

Por eso, ahora, cada vez que estamos en compañía de un karaíta, no dejamos los zapatos en cualquier lado"

El karaíta se dirigió al rabino, exclamando: "¡Qué tontería! ¡Todo el mundo sabe que en la época de Moshe, no habia karaítas!"

El rabino dejo que penetraran las palabras del karaíta, y luego agrego, en tono bajo: "Su Majestad, no creo que haya falta decir mas..."

No se deje engañar por falsas imitaciones...

(Oído de boca de Rabí Zev Leff)



"Pues esta vez, enviaré todas Mis plagas..." (Éxodo 9:14)

La Torá se refiere en este caso a la plaga del granizo. Pero ¿cómo una plaga de granizo puede considerarse "todas Mis plagas"?

Hashem tiene tres clases de emisarios para exigir pago a aquellos que violan Su voluntad: el fuego, el viento y el agua.

Sodoma fue castigada con el fuego. En la época de Nóaj, el mundo recibió un diluvio de agua. Y la generación que construyó la Torre de Babel fue dispersada por el viento a los cuatro confines de la tierra.

Los egipcios fueron castigados con cuatro tipos de emisarios: la sangre y las ranas en el agua, las langostas en el viento, tal como dice "Y Hashem hizo que soplara un viento del este". La plaga de la sarna se encontraba al mando de los emisarios del fuego, tal como dice: "tomad para vosotros puñados de hollín de horno..."

Sin embargo, hubo una plaga que combino a los tres elementos: la plaga del granizo. El granizo en sí es agua.  Cada piedra del granizo contenía fuego.  Y el granizo iba acompañado de truenos: "Y Hashem envió truenos y granizo".  Los truenos pertenecen al dominio del viento.

Ahora se entiende por qué la plaga del granizo era equivalente a "todas Mis plagas".

(El Gaón de Vilna)

Shabat Shalom.
 

 

Muy Interesante Video sobre la Parashat haShabua.

 

http://www.universidadvirtualdejudaismo.com/2vaera.html

 


vaera 1 

Shemot

  Vaerá «¿Justificarnos o des-cubrirnos?»

«En un mundo con energía atómica, clonación humana, ingeniería genética, el hombre se ve enfrentado a mayores desafíos espirituales. Hoy, más que nunca, nuestra educación debe formar individuos conocedores, también, de los principios espirituales, orienta

 

Habló Elokím a Moshé diciéndole: Yo soy IHV"H (). Yo me aparecí a Abrahám Itzják y Iaakóv como El Shakai, más por mi nombre IHV"H () no Me he dado a conocer.

 

Diferentes formas de una misma realidad

Toda la realidad que podemos percibir a través de nuestros sentidos e inteligencia no son sino las diferentes formas en que la Energía Infinita que nutre la vida se manifiesta. Sea a través de los fenómenos naturales que investiga la ciencia, los del pensamiento que se ocupa la sicología y la filosofía como en los espirituales que estudia la Torá y más profundamente la Kabalá, etc., todos ellos son diferentes formas en que el Kadósh Barúj Hú se revela ante los seres humanos. Lo que debemos establecer en forma precisa es el objetivo de toda la actividad humana: justificar el egoísmo o educar a los seres humanos a des-cubrirse como partes de una sola humanidad integrada por pueblos e individuos que se complementan y necesitan mutuamente para alcanzar la armonía universal. La auténtica concepción y forma de vida judía transmitida por la Torá, principalmente en su comprensión interior a través de la Kabalá, conduce al hombre a expresar en cada acto que realiza la unidad inmanente de toda la realidad. «Lo material» y «lo espiritual», la ciencia, y la Kabalá, etc., pueden ser «buenas» o «malas» conforme al uso que hagamos de ellas. La apreciación de la realidad depende de los objetivos y no de definiciones teóricas desligadas de la actitud humana. Toda sabiduría se evalúa de acuerdo a su objetivo; sosteniendo que lo auténticamente espiritual es el camino hacia el logro de la voluntad altruista, y lo material aquello que nos conduce al egoísmo. Ahora podemos comprender por qué muchas veces lo que parece en primera instancia «espiritual» no es más que codicia, dado que los objetivos son egoístas. Por el contrario, cuando se emplea concientemente el dinero, el tiempo, etc. en realizar actos de bien, mitzvót, «lo material» pasa a ser más espiritual que muchas «formas de espiritualidad», ya que el objetivo es el altruismo.

 

El desafío original

Cuando los hombres des-cubren determinadas combinaciones para implementar la energía, deben tomar conciencia no sólo del aspecto técnico, del dinero que se obtendrá con la «venta de la fórmula», sino que también es imprescindible prever su correcta utilización para el bien de la humanidad.

Este es el desafío al cual la Torá nos enfrenta desde el principio de la Creación: En el «Paraíso», en hebreo Gan Éden, el árbol de las vidas representa la fuente de la Sabiduría, y el árbol del conocimiento del bien y del mal la fuente de la experimentación. El primero nos señala la índole espiritual, lo interior, las causas y los objetivos, mientras que el segundo indica la manifestación exterior, las consecuencias en el plano material-sensorial. Cuando el hombre actúa de acuerdo al árbol de las vidas adquiere la Sabiduría para evitar el sufrimiento, ya que aprende a discernir entre el bien y el mal. Luego puede «probar» del árbol del conocimiento del bien y del mal, dándole la forma correcta a la manifestación de su voluntad: altruismo. El árbol del conocimiento del bien y del mal conforma el ámbito sobre el cual el hombre debe discernir aplicando el conocimiento adquirido de la Torá, que es el árbol de las vidas. Ante los controles de una poderosa fuente de energía se debe ser muy preciso. La misma energía puede crear o destruir, depende de la forma en que la utilicemos. En un mundo con energía atómica, clonación humana, ingeniería genética, etc. el hombre se ve enfrentado a mayores desafíos espirituales. Hoy, más que nunca, debemos brindar una educación integral que forme individuos conocedores, también, de los objetivos de la vida y la creación a fin de orientar el deseo humano en pos del altruismo. Los fenómenos naturales, los del pensamiento y los espirituales atraen en diferente forma e intensidad a los seres humanos. La distinción radica en el objetivo y por ende el lenguaje que de este se desprende al definir el área al cual cada disciplina se aboca.

 

Los significantes del lenguaje

El rey Salomón nos expresa en su libro Mishlei-Proverbios 18:21 que la vida y la muerte están en la lengua . Cada palabra que articulamos imprime una dirección tanto hacia nuestro interior como hacia nuestro entorno. El hombre se autoimpresiona e impresiona a través de sus palabras, ya que éstas exteriorizan y refuerzan su actitud interior. El Rav Ashlag al comienzo de su comentario al libro Etz Jaím nos expresa que cuando nos ocupamos de temas referentes a la realidad espiritual carecemos de las palabras necesarias para poder expresarnos, ya que todo nuestro vocabulario tiene su origen en la experiencia de los sentidos y la imaginación. ¿Cómo podemos utilizar nuestro lenguaje para temas que no son perceptibles sensorialmente? Si tomamos la más sutil de las palabras como ser «luces», también ésta tiene su origen en la asociación con la luz del sol que es perceptible sensorialmente, o con la luz que se siente de la tranquilidad o la satisfacción. ¿Cómo podemos emplear un vocabulario así para ocuparnos de temas espirituales en los cuales estas palabras no nos pueden ofrecer conceptos verdaderos?

Toda realidad guarda una armonía y una analogía, micro-macrocósmica, sistemas planetarios-átomos, etc. En el lenguaje de la Torá en general y en el de la Kabalá más precisamente se utiliza dicha analogía basándose en las experiencias que describimos con nuestro lenguaje pero conectándolo a su significado metafísico. Así como el átomo refleja el movimiento del cosmos, así los fenómenos sensoriales reflejan una realidad superior. Es así que los Sabios inician a sus alumnos, transmitiéndoles el significado espiritual-altruista que la realidad material-sensorial atesora. Los verdaderos Sabios poseen el talento para enseñar la Sabiduría sin distorsionar su pureza espiritual, pues al percibir la realidad superior evitan toda corporización-limitación egoísta dirigiendo a la mente a discernir en el ámbito espiritual-altruista. Una vez comprendido el funcionamiento del lenguaje en su índole espiritual las imágenes descriptas en los textos de la Torá y la Kabalá adquieren ante los ojos del estudioso su verdadera dimensión.

 

¿Temer o no temer a los avances tecnológicos?

Al final de la parashá Shemot el Kadósh Barúj Hú le dice a Moshé que le exija a Paró (Faraón egipcio) liberar al Pueblo de Israel de la esclavitud. Paró no sólo se niega sino que ordena aun más restricciones y sufrimientos sobre Israel. Moshé, desconcertado, le pregunta al Kadósh Barúj Hú: ¿Por qué has acarreado el mal a este pueblo y para qué me has enviado? ¿Cómo puede ser que si el Kadósh Barúj Hú me envió, no sólo que no logré Su cometido sino que ello generó una situación peor a la anterior? EL, que todo lo sabe ¡¿Para qué me ha enviado!? EL, que todo lo sabe ¡¿Para qué nos ayuda a descubrir energía atómica, ingeniería genética!?, etc. A continuación, al comienzo de la parashá Vaerá el Kadósh Barúj Hú le contesta a Moshé Yo soy IHV"H (). Yo me aparecí a Abrahám Itzják y Iaakóv como El Shakai, más por mi nombre IHV"H () no Me he dado a conocer.

Nuestros Sabios explican que Moshé pregunta utilizando el nombre ELOKIM () y el Kadósh Barúj Hú le responde con su nombre IHV"H (). El nombre ELOKIM () indica la conciencia cuando percibe desde los límites-Din. IHV"H () en cambio señala la conciencia en expansión-Rajamim. La situación que Moshé debió atravesar fue para su aprendizaje, para que expanda su conciencia y perciba plenamente que más allá de la voluntad humana hay principios espirituales y una Voluntad que ejecuta un Plan Superior. Moshé, a través de sus experiencias es preparado para ser el mayor de los Profetas, destinado a liberar a Israel de Egipto y revelar la Torá para que todo finalmente alcance la armonía universal. La historia prepara a la humanidad para que des-cubra, finalmente, la armonía que atesora cada una de las situaciones que la vida nos enfrenta. Por ello no debemos temer el avance tecnológico, ya que nada ni nadie puede detenerlo. Nuestro desafío es encauzarlo hacia el bien común, siendo que nos brinda la oportunidad para que revelemos un nuevo potencial espiritual. Pero para ello es fundamental prepararnos a través de una educación que integre lo material y lo espiritual como dos aspectos de una misma y única realidad, de la cual todo proviene: el Kadósh Barúj Hú.  

 

Tomado de: http://www.halel.org/contenido.asp?idcontenido=308


A partir de este envio semanalmente, estudiaremos, Be Ezrat HASHEM, las Halajot Sobre las Bases del Estudio de la Torah, compiladas por RAMBAM

Rambam. Leyes de las Bases de la Torá. Capítulo 1,1

(1) El hombre primero debe estudiar Torá y después casarse. Si se casa primero no tendrá la mente libre para el estudio. Pero si su necesidad física inquieta su paz espiritual, debe casarse y después estudiar Torá.

(2) ¿A partir de qué edad está obligado el padre a enseñar Torá a su hijo? Desde que comienza a hablar le enseñará: "La Torá que nos encomendó Moisés ..." (Deuteronomio 33:4), y: "Escucha, Oh Israel ..." (ibíd. 6:4). Luego, de vez en cuando le enseñará versículos bíblicos hasta la edad de seis o siete años, dependiendo de su capacidad. Cuando alcance dicha edad lo llevará donde un maestro de niños.

(3) Si es costumbre del lugar que los maestros reciban dinero para enseñar, debe pagarle. Está obligado a pagar por su enseñanza hasta que el niño pueda leer toda la Torá Escrita. En los lugares donde se ha impuesto la práctica de cobrar por impartir enseñanza de Torá, está permitido hacerlo. Pero está prohibido cobrar por enseñar la Torá Oral, como está escrito: "He aquí, que os enseñé estatutos y preceptos sin cobrar, yo también os enseñaré. Igualmente, cuando enseñéis a través de las generaciones, lo haréis sin cobrar, como aprendiste de mi". El que no encuentra a nadie que le enseñe gratis, debe pagar para estudiar, por cuanto está escrito: "Compra la verdad" (Proverbios 23:23). ¿Podría pensarse que se puede cobrar por enseñar? El versículo dice: "Y no la vendas" (ibíd.). Así aprendemos que está prohibido cobrar por enseñar aunque su maestro le haya cobrado.

(4) Todo judío está obligado a estudiar Torá, bien sea pobre o rico, sano o enfermo, joven o un viejo con poca fuerza. Hasta el mendigo que vive de la caridad pública y tenga esposa e hijos, está obligado a fijar un tiempo para el estudio en el día y por la noche, como dice: "Meditarás en ella de día y de noche" (Josué 1:8).

 
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ENSEÑANZAS DEL REBE NAJMAN DE BRESLOV

 Cuando la persona cumple una mitzvá con alegría,

es señal de que su corazón
está plenamente con D-os.
 
La alegría abre el corazón.
 
Un aumento en la alegría fortalece el intelecto.
Comer y beber son medios excelentes de instilar
alegría en el corazón y
de eliminar la depresión y la ansiedad.
 
 

(SEFER HAMIDOT – Página 63).-

 Agradecemos a los Javerim de :

SHABAT SHALOM UMEBORAJ



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