11 enero 2008

parashah: BO - ¡No mates a tu hijo!, por Malcah Canali 5768

BO - ¡No mates a tu hijo!, por Malcah Canali 5768
de Josefina Navarro - Friday, 11 de January de 2008, 06:08
 

B''H

 

De Malcah para la Quebutzah

 

 

Madrid – Sefarad

12 de enero de 2008

5 de Shevat de 5768

 

 

BO

¡NO MATES A TU HIJO!

El año pasado, al comentar esta misma parašhah de "Bo" que vuelve a reterner ahora nuestra atención, porque se leerá el sábado que viene en todas las sinagogas del mundo, nos preguntamos cuáles habían sido los sentimientos de Faraón al contemplar el cadáver de su hijo primogénito. Reflexionemos de nuevo sobre ese asunto.

La palabra "primogénito", en hebreo, es "bejor" que se ortografía "beit", "caf", "wav", "rešh", es decir, exactamente con las mismas letras que "baruj" que significa "bendito" y de la cual es, por lo tanto, una llamativa "temurah" (=permutación). Muchas personas, al leer estas líneas preguntarán (no lo sé por arte de magia, sino porque, con mis años… se empieza a tener experiencia de la vida), preguntarán, pues, por qué es especialmente "baruj" (=bendito) el primogénito. Probablemente la pregunta esté mal planteada, como cualquier interrogante que se exprese en los siguientes términos: "¿Qué tendrá él (o ella) que no tengan los demás?" En realidad, si lo pensamos un poco, veremos que no se trata de lo que tiene o deja de tener, cosa que implicaría una valoración injusta; se trata de lo que representa el primogénito, de lo que significa para sus padres. Esta es la pregunta: "¿En qué radica su bendición?" Y, a esto, sí se puede contestar, porque la perplejidad que encierra es lógica y comprensible. La respuesta es muy simple: la berajah (= bendición) propia del bejor es que él demuestra a sus padres que son capaces de tener un heredero varón. Saliendo al paso de las ofuscaciones pretendidamente feministas, mencionaremos que una hija primogénita demuestra a sus padres que no son estériles y, en esto es una berajah, pero, como me dijo un maestro muy sabio y bondadoso (que todavía vive y se aproxima al siglo de existencia): "La hembra, toda ella es una bendición, ella es el crisol de la familia y todo su organismo late al ritmo de la Torah". Es cierto. Ahora bien, la primogénita demuestra a sus padres que ellos no son estériles, pero ella, contrariamente al varón primogénito, no esta destinada a perpetuar la familia en el seno de la cual ha nacido, sino la de su esposo. El varón primogénito es señal de que su familia paterna podrá perpetuarse. En este sentido, está a la cabeza de la bendición, como un estandarte, pero no más, sus hermanos pequeños, que eventualmente, podrán sustituirle, están tan envueltos en su bendición como él mismo. No hay ni injusticia, ni favoritismo, simplemente un orden de las cosas.


Al adentrarnos en todas estas reflexiones, vamos entendiendo mejor el significado ontológico de la décima y última plaga de Egipto, la muerte de los primogénitos, que afectara tanto a faraón como al más humilde de entre sus súbditos y le doblegara a la Voluntad Divina durante el tiempo suficiente para que los hebreos escapen. Si recordamos que, en Egipto, el sacrificio del primogénito no se practicaba, no nos extrañaremos de que Faraón, además de su dolor de padre, del que hablaremos a continuación, se haya sentido anonadado, hundido, aniquilado por la muerte de su "bejor". Era su dignidad de padre y de soberano la que la muerte de su hijo habrá destruido. Hay que tener en cuenta que en casi todas las monarquías, se exige al pretendiente al trono que sea padre para entronizarle como rey.

Pero la muerte de su primogénito, que le deja degradado, destituido, a sus propios ojos, ante todo, (porque social y políticamente estas cosas, los poderosos simplemente las arreglan) también tiene unas connotaciones mucho más graves para Faraón. El que acaba de morir, es su hijo. Mientras caminaba desde la sala del trono hacia los aposentos del príncipe heredero, oyendo por las ventanas del palacio los aullidos de las madres horrorizadas y le llegaba el clamor de padres enfurecidos a través del tambaleante protocolo que envolvía las incoherentes explicaciones de los ministros quienes temblaban por sus propios hijos, es probable que pensara en términos de "príncipe heredero". Cualquier ser humano, cuando le anuncian la muerte súbita de una persona entrañablemente querida, se queda atónito, abrumado, contesta mecánicamente… la noticia le llega al intelecto, pero penetra muy despacio en el corazón. Seguro que los pasillos y los salones los recorrió sin acabar de entender… pero cuando penetró en el aposento ya transformado en cámara mortuoria, lo que vio fue a su hijo. Dejó de ser rey, su grito le arrancó la corona… vio a su hijo muerto. Entonces sus sollozos y sus aullidos se fundieron en los de su pueblo.

Sin embargo, él no dejaba de estar al mando. Las órdenes tenía que impartirlas él. No podía seguir allí llorando, cerrando los ojos juveniles y consolando a la madre. Como se diría hoy en día: a él le incumbía gestionar la crisis. Lo hizo. Llamó a Aharón y a Moshé, les concedió todo lo que querían y les pidió piedad.

La verdad es que poca piedad merecía. Se habrá mostrado cruel, insensible, presa de la soberbia más repugnante, empecinado en su maldad y muchas cosas más. A su hijo le había matado él. Si no fuera porque ningún ser humano tiene derecho a decir de otro: "Su desgracia le está bien empleada". Tal vez cayéramos en la tentación de hacerlo. Pero debemos recordar siempre que él también era una criatura de Hašhem y que Hašhem le amaba. Al fin y al cabo, la Torah repite no sé cuantas veces que es Hašhem el autor de su dureza de corazón. A cada momento lo dice el texto. Faraón no es dueño de si mismo, es el instrumento del Eterno.

No estamos autorizados a fisgar en las relaciones entre Haqadosh Baruj Hu y una criatura suya, pero sí lo estamos a examinar, estudiar y determinar las consecuencias que determinado comportamiento humano tiene sobre el conjunto, o una parte de la sociedad.

Vaya por delante que nadie es una isla psíquica, cuyas acciones no involucran a otros. Quien pretende: "Con mi conducta, si perjudico a alguien, será a mí mismo y solo a mí mismo" miente. Aunque no lo parezca, hay siempre otras personas involucradas en nuestros pecados. El traficante de drogas es responsable de que haya drogadictos, pero el drogadicto también es responsable de que haya traficantes y de que éstos utilicen para mal de muchos inocentes el dinero que recauden con su infame negocio. Faraón fue culpable, sin duda, de las desgracias de su pueblo, pero los egipcios tampoco le exigieron con decisión y fuerza que cediera a Moshé y a su hermano. Y los hebreos, ya lo sabemos, tardaron en confiar en su salvación, pero por fin lo hicieron y así gozaron de luz, y por ende, de lucidez, mientras los egipcios tropezaban los unos con los otros en las tinieblas, hasta tal punto que se vieron obligados a mantener la inmovilidad hasta que se alejó la plaga.

A este respecto, es importante observar que la luz es fundamental en la vida. Sin ella, nos resultaría imposible sobrevivir. Imaginemos un minuto que no viéramos el mundo que nos rodea, la tierra que hemos de labrar, ni el mar que hemos de surcar, ni a los seres que nos rodean, ni el peligro que nos acecha… El ciego puede sobrevivir porque está inmerso en un mundo de videntes, pero si todo fueran tinieblas, no podríamos ni ver, ni proteger a nuestros hijos ni de los peligros más inmediatos.

Los hebreos, en Egipto, salvaron a sus primogénitos y a sus hijos, en general, porque gozaron de la luz cuando la oscuridad cubrió el país, mientras que los egipcios, en aquel momento, envueltos en las tinieblas existenciales que les paralizan cuerpos y almas, no se percataron de que estaban condenando a los suyos a muerte.

Lo hemos dicho más arriba, la luz es luz exterior y luz interior, es decir lucidez. Cuando los hebreos escaparon a la plaga de la oscuridad es porque su alma colectiva ya era luminosa, sabían a ciencia cierta que el camino de la salvación pasaba por la confianza en el Eterno y la obediencia a Sus Mandatos. Eran capaces de transmitir esta base de sabiduría a sus hijos, o sea de guiarles por el camino de la vida.

Los egipcios, por su lado, se sumieron en la oscuridad y en el oscurantismo de forma que, sin darse cuenta de lo que hacían, abandonaron a sus hijos a las garras de la muerte.

Esto ocurre siempre y en todas partes: si los adultos no enseñan a sus hijos el recto camino de la virtud, éstos, descontentados e ignorantes, tendrán malas costumbres que les destrozarán la salud y les harán victimas de sus caprichos más idiotas, sumiéndoles así en una abulia mortificada, etc., etc.

Sin embargo, lo que más nos importa a todos en este mundo, son nuestros hijos. Por ellos nunca regateamos los esfuerzos, por ellos nos sacrificamos con júbilo y por ellos nos dejamos torturar cuando hace falta. No hay peor dolor que ver sufrir a un hijo, si no es, probablemente, el verle morir.

¡Quiera Hašhem Baruj Hu, en Su Inmensa Misericordia, consolar a todos los padres que han perdido a un hijo, recordándoles que la muerte no existe, que su hijo está en Su Corazón y en el de ellos para proteger a los huérfanos!

Sí, lo que más nos importa en este mundo, son nuestros hijos, no solo los propios sino los hijos de toda la Humanidad. Sin las generaciones venideras, la vida no tendría ningún sentido. Aun en el Gan Eden (Jardín del Eden), donde la muerte no tenía lugar, Elohim ordenó a la pareja humana que se multiplicase.

Los hijos son la mismísima bendición de la existencia. No son como nos lo quieren hacer creer hoy día, ni un objeto de lujo, bueno para "quienes se lo pueden pagar", ni un muñeco hecho por encargo: "Yo quiero un varón, con ojos verdes, orejas parecidas a las de mi tía Fulanita, pelo entre rubio y medio rubio, etc." Tampoco son golosinas, ni canciones de moda que podamos rechazar con mueca de desprecio: "No, no lo voy a tener porque no sería un niño deseado... no me gusta la idea".

Los niños no tienen ninguna obligación de ser guapos o feos, inteligentes o simples. Los hijos son hijos del Eterno antes de serlo nuestros y tienen derecho a la vida, incluso los "indeseados", fruto de una violación. El chiquillo es hijo de la violada tanto como del violador y, lo más probable, es que él y su madre se necesiten mutuamente y puedan hacerse mucho bien el uno al otro.

La parašhah de "Bo" nos recuerda que cuando pecamos, matamos a nuestros hijos, aunque, a veces, esto no se advierta de inmediato. El abuso de los recursos naturales ha dejado sin agua a una gran parte del planeta. ¿Quién pensó en las generaciones venideras?

Las generaciones vienen y se mueren de sed, de hambre o de vicios. Los ilustrados abuelos y padres dejaron que, en nombre de la libertad, se aconsejara a la juventud abandonar la senda de la virtud… y así volviera a la esclavitud. ¡Genial!

Gracias al Eterno, la sana razón va recuperando terreno en la sociedad, así que es seguro que nuestros hijos vivirán días de liberación auténtica, cruzando el último mar que nos separa de la Tierra Prometida, donde mañana el Mashiaj Bendito, nos abrirá la puerta de la dicha.

¡Baruj Hašhem que así lo quiere!

 

 

parashah: Re: BO, La tradición oral.

Re: BO, La tradición oral.
de Josefina Navarro - Friday, 11 de January de 2008, 06:01
 

B''H

Shalom Javer, Malcah por el momento no puede atender personalmente tu requerimiento, con el favor del Eterno y por medio de la tzedacah de un estudiante anónimo, podrá contar pronto con un ordenador y tal vez con una conexión a internet incluso...

Entonces, curiosamente son las propias palabras de Malcah las que te van a responder... porque ella junto a su esposo Diego Yaacov, de bendita memoria, escribieron un texto a ese respecto. Necesito unos días para localizar dicho artículo,que todavía está en cola para ser editado y publicado proximamente, cuando buenamente se pueda. Así pues aquí queda pública mi promesa, te ruego que si tardo en hacerla efectiva, con toda confianza me lo recuerdes.

Shabbat shalom¡

Josefina


parashah: parasha BO transliterada

parasha BO transliterada
de itzjaq cortes - Friday, 11 de January de 2008, 04:36
 Shalom Javerim

10 enero 2008

parashah: BO, La tradición oral.

BO, La tradición oral.
de medardo antonio lopez - Thursday, 10 de January de 2008, 19:45
 

Shabat Shalom.
A Malcah, una pregunta: Como se interpreta de que TORA indique que Nisan es el primer mes del año, si este es Tishrei. Gracias y u braja.


Barranquilla: Re: Profundizando sobre Tu Bishvat.‏

Re: Profundizando sobre Tu Bishvat.‏
de edilberto castellano - Thursday, 10 de January de 2008, 19:37
 

Los hombres al ser arboles debemos estar atentos a las plagas como en la planta del cafe la roya le hace mucho daño y usar los mejores plaguicidas: TORA, TFILOT Y JESED.

Tenemos que fortalecernos para salir victoriosos ante la plaga de la asimilacion que ataca cuando uno piensa que esta lo mas rociado de plaguicidas.                                        Shalom ubraja


09 enero 2008

Barranquilla: Profundizando sobre Tu Bishvat.‏

Profundizando sobre Tu Bishvat.‏
de Edwin Asher Ben Eliyahu - Wednesday, 9 de January de 2008, 06:38
 

בס"ד

 

Cabalá y Vida Moderna- Viviendo con el Tiempo


Un Mensaje de Torá para el mes de Shevat
del
Rabi
no Itzjak Ginsburgh

El Arbol de la Vida

  • El Arbol - El Hombre y la Torá
De acuerdo con la opinión de la Casa de Hilel, el 15 de mes de Shevat, Tu B'Shevat, es el "Año Nuevo de los Arboles"; según la Casa de Shamai es el primer día de Shevat, el Rosh Jodesh Shevat.
Tu b'Shevat marca el día en que ya han caído la mayoría de las lluvias del invierno en la tierra de Israel y la savia nueva -la fuerza de vida- comienza a ascender desde la tierra por el tronco y las ramas del árbol. Comienzan a aparecer también nuevos frutos en las puntas de sus ramas, dando inicio, según la halajá, al "Año Nuevo de los Arboles".
En la Torá, el árbol simboliza al hombre - ("Ustedes [el pueblo Judío] son llamados 'hombre'"), "porque el hombre es el árbol del campo"- y a la Torá - "Ella [la Torá] es un árbol de vida para los que se eferran a ella". El hombre y la Torá poseen los cuatro componentes principales del árbol: raíces, troncos, ramas y frutos.
Las raíces del hombre (el pueblo judío) son nuestros ancestros, nuestros patriarcas y matriarcas, "los santos que están en la tierra". El tronco corresponde a todo el cuerpo del pueblo de Israel que fueron redimidos ("nacieron") de Egipto, recibiendo la torá en el Monte Sinaí e ingresaron a la tierra de Israel.
Las ramas representan a las tribus de Israel (en hebreo, la palabra shevet, "tribu", se escribe igual al nombre de este mes Shevat, que significa literalmente "rama"), y a sus individuos, que se abren y esparcen unos de los otros, asentándose y estableciendose en su propia porción de la Tierra Santa (y quienes subsecuentemente se vuelven más dispersos aún, alrededor del mundo, en el tiempo del exilio). El fruto del árbol son las buenas acciones realizadas por cada alma judía.
Las raíces de la Torá son sus secretos íntimos y misterios, los misterios de la inmanencia de Di-s y Su Creación (el principio-"madre" oculto en cabalá, correspondiente a las matriarcas) y los misterios de Su absoluta trascendencia (el principio-"padre" oculto en cabalá, correspondiente a la cabalá). El tronco del árbol es el cuerpo de la Torá escrita y oral como fue revelada a Israel en el Sinaí. Las ramas corresponden a las diversas "disciplinas" y métodos de interpretación de la Torá, poseyendo cada alma individual su propia porción especial (enfoque y perspectiva) en la Torá. El fruto son las nuevas ideas y comprensiones, cuyo "fluir" nunca cesa, que aquellos que se entregan al estudio de la Torá tienen el mérito de recibir y revelar al mundo.
Di-s le dió la Torá a Israel para que sea nuestros "ojos". Así como Di-s "miró en [el diseño de] la Torá y creó el mundo", nos dió la Torá para que miremos en ella y obtengamos el poder y la dirección para crear y rectificar el mundo que nos rodea.
 
  • Los Ojos de los Justos
La palabra etz, rbol" en hebreo, está compuesta de dos letras: ain y tzadik. Ain significa "ojo", y tzadik significa el "justo". Cada judío es en esencia un tzadik, como está dicho: "Y tu pueblo son todos tzadikim, por siempre heredarán la tierra, ellos son el retoño que he plantado, la labor de Mis manos de quien enorgullecerse". El tazdik potencial inherente en cada judío, aunque inicialmente latente, se activa cuando el "ojo" de la Torá penetra en su conciencia y se vuelve parte suya. Así como la Torá es el "árbol de vida [eterna]", también el tzadik, cuando está conectado y unificado con el "ojo" de la Torá, se vuelve un "árbol de vida [eterna]". Este es el secreto de la palabra "árbol", etz.
Y así encontramos en los Salmos: "Los ojos [einei] de Di-s [miran] hacia los justos [tzadikim]". Di-s da Sus "ojos" a cada tzadik en potencia, Su capacidad de ver dentro de la Torá (el secreto de la perspicacia o comprensión de Su "ojo derecho") y Su capacidad consecuente de crear y rectificar la realidad (el secreto del poder de Su "ojo izquierdo").
En el Sefer Ietzirá estudiamos que cada mes posee una letra del alfabeto hebreo, el canal de conciencia Divina a través del cual Di-s creó el tiempo-período del mes. La letra del mes de Tevet, el mes anterior, es la ain, la de Shevat es la tzadik, formando juntos la palabra etz.
El primer día de Shevat, representa el tzadik potencial (cada rosh jodesh, la luna nueva, es el poder del mes en potencia) que se apega a su raíz en el "ojo" Divino de la Torá. El 15to día de Shevat, Tu b'Shevat, con la luna llena representa la realización del tzadik al integrarse totalmente en su conciencia individual del "ojo" de la Torá. Esto concuerda con el principio general de que la opinión de la Casa de Shamai siempre "sigue el potencial", mientras que la de Hilel siempre "sigue lo actual". De aquí la diferencia de opinión respecto a la fecha del "año nuevo del árbol".
 
  • Desde Januca hasta Purim
Rosh Jodesh Shevat y Tu b'Shevat caen exactamente entre Januca y Purim. Desde el último día de Januca hasta Rosh Jodesh Shevat inclusive hay 29 días. Desde el 2 de Shevat hasta Tu b'Shevat inclusive hay 14 días. Desde el 16 de Shevat hasta Purim inclusive hay nuevamente 29 días.
2 veces 29 (58 el valor de la palabra
jen, "gracia" y "simetría") más 14 da un total de 72 (el valor de jesed, "bondad") días desde Januca hasta Purim (quedando 70 días entre las dos festividades)
La festividad de Januca es la del aceite de oliva puro y la de Purim es la del vino. Las siete especies y frutos de la tierra del Israel están contenidos englobados por estos dos frutos primarios, que representan en cabalá respectivamente los principios de "padre" y "madre".
 
  • El Poder Unificador del Arbol de Vida Primordial
El Arbol de la Vida fue plantado por Di-s em el "Jardín del Eden primordial" (gan b'eden mikedem). La palabra kedem, "primordial", alude al método de cálculo en cabalá conocido como "números primordiales" (mispar kidmí). De acuerdo con este método, a cada letra se le da el valor correspondiente a la suma de todas las letras desde la alef hasta el número dado. Así la ain de etz equivale a 325, y la tzadik a 495, por lo que en mispar kidmí etz = 820.
Por otro lado, el "triángulo" de un número es la suma de todos números desde 1 hasta el número en cuestión. 820 es el triángulo de 40 (la suma de todos los números desde 1 hasta 40), que es el valor de la letra mem, que si la agregamos a etz forma la palabra etzem, "hueso" o "esqueleto", que deriva de la palabra etz, por lo que el esqueleto del cuerpo humano es su más íntimo "árbol de la vida".
La letra mem denota "agua", el agua del manantial de vida, el río que fluye desde el Eden para regar el Jardín y que emerge de su punto central, debajo del Arbol de la Vida.
El número 820 equivale a maaian hamitgaber, "el manantial que siempre aumenta", el secreto de Januca, como se planteó en nuestro mensaje de Torá de Januca. También equivale a v'ahavta l'reiaja camoja, "y amarás a tu prójimo como a ti mismo". En Purim llegamos al sumum del amor a todos los judíos por igual ascendiendo al nivel de "hasta que no pueda distinguir [entre una alma aparentemente buena y una mala]". Se dice del vino, en particular del de Purim: "cuando entran el vino salen los secretos". Aprendemos en Jasidut que el "secreto" (sod = 70) que "sale" (bebiendo vino) es el de amar a todos los judíos por igual con amor infinito.
Así, el etz de Shevat (Rosh Jodesh Shevat y Tu b'Shevat) sirve como intermediario que conecta el manantial de la visión penetrante y perspicaz de Januca con el arrebato de amor de Purim. La letra ain significa "manantial". El intenso amor hacia todos los judíos por igual se da cuando se los visualiza de acuerdo con su verdadero potencial de ser tzadikim.
Esto está en concordancia con el principio general en cabalá y jasidut que todo intermediario entre dos extremos tiene dos aspectos, uno de los cuales se conecta con un extremo y el otro con el otro extremo. Rosh Jodesh Shevat se conecta a Januca y Tu b'Shevat a Purim.
Y de tal manera podemos ver que en verdad, ambos días comprenden una realidad existencial que unifica Januca y Purim, que el manantial de la sabiduría de la Torá y la máxima expresión de amor a Israel.
Que seamos meritorios, con la llegada del Mashiaj, de ser un eterno árbol de vida, plantado por las manos de Di-s en Su jardín, la tierra de Israel, Amén.
 
Tomado de: http://www.dimensiones.org/canales/vidmodrn/viviendo%20con%20el%20tiempo/shvat/shvat3.htm
 

Tu BiShvat(El Año nuevo de los Arboles) este 5768 es el  Martes 22 de Enero de 2008 es  

 

 

 

Rabi Israel Ben Eliezer ZT''L

BAAL SHEM TOV HA KADOSH

 

Una Historia, mas que Diciente....

 

Una mañana luego de Shajarit, los estudiantes del Baal Shem Tov se le acercaron y le preguntaron, "Rebe, el Talmud nos enseña que la persona es juzgada en Rosh HaShaná, pero también enseña que es juzgada cada día. ¿Cómo es posible?". El Baal Shem Tov sonrió y llamó al aguatero. "Reb Shia, ¿Cómo estás hoy?", le preguntó.

"Oi, Rebe, ¿cómo puedo estar? Soy un hombre viejo, pero aún debo arrastrar baldes de agua desde el río, por todo el pueblo, para ganarme la vida. Me ubico en la parte de atrás de la sinagoga y todos me ignoran. Mis hijos y sus familias viven lejos y no los veo casi nunca. ¿Cómo puedo estar?". El Baal Shem Tov bendijo al aguatero para que su vida mejorase y le deseó un buen día. Les dijo a sus estudiantes que volviesen unos días más tarde.

Ellos retornaron, nuevamente luego de Shajarit, y nuevamente el Baal Shem Tov llamó al aguatero. "Nu, Reb Shia, ¿cómo estás hoy?". "Gracias a Dios, Rebe, la vida es maravillosa. Me siento afinado con un violín y puedo llevar baldes de agua por todo el pueblo hasta la noche. Me ubico en la parte de atrás de la sinagoga: nadie me molesta y puedo recitar los salmos con todo mi corazón. Gracias a Dios tengo hijos y nietos saludables. ¡¿Quién puede pedir una vida mejor?!". El Baal Shem Tov lo bendijo para que su vida siempre fuese mejor.

El Baal Shem Tov les dijo a sus estudiantes, "Esto es lo que quiere significar el Talmud. En Rosh HaShaná, la persona es juzgada con respecto a qué condiciones tendrá que vivir, pero cada día es juzgada sobre cómo experimentará esas condiciones".

de "Donde la Tierra y el Cielo se besan", de Ozer Bergman

Agradecimientos a:
jasidismobreslov@gruposyahoo.com.ar

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Barranquilla: PARASHAT BO: Elegidos Para Servir a HASHEM.‏

PARASHAT BO: Elegidos Para Servir a HASHEM.‏
de Edwin Asher Ben Eliyahu - Wednesday, 9 de January de 2008, 06:13
 

בס"ד

COMUNIDAD HEBREA PARA EL RETORNO SEFARADI DE BARRANQUILLA


 

PARASHAT BO

Horario del Encendido de Velas para Shabat 5 Shevat, 5768

 en Barranquilla, Colombia.

 

FechaHora    
Viernes, 11 de Enero, 2008Encendido de velas a las: 5:35 PM
Shabat, 12 de Enero, 2008Shabat concluye: 6:27 PM

 

Es considerada una gran mitzvá y una responsabilidad honrar al Shabat encendiendo velas 18 minutos antes de la puesta del sol del viernes.Este mandamiento único, confiado a la mujer judía, es rico en significados y contenidos.

Es muy importante saber la hora exacta del encendido de velas, ya que bajo ninguna circunstancia esta permitido encenderlas después de la puesta del sol.

 

(Segundo libro de la Torá: Shemot/Éxodo 10:1 a 13:16)
Haftará.Irmiahu (Jeremías) 46:13-28)


OT HASHAVUA N°3

 

Resumen de la parashá


Después que Moshé advirtiera a Paró que al día siguiente una plaga de langostas destruiría las cosechas de Egipto, los cortesanos lo instaron a que permitiera la partida de los israelitas varones. Sin embargo, Moshé y Aharón insistieron en que se autorizara a salir también a las mujeres, los niños y los rebaños. Como resultado, fueron expulsados del recinto de Paró. Al día siguiente, Moshé extendió su bastón y un viento del Este trajo a Egipto una plaga de langostas que devoraron la vegetación del país. Después de presenciar este desastre el faraón admitió su error y rogó a Moshé y a Aharón que rezaran por la eliminación de la plaga. Así lo hicieron y un fuerte viento retornó una vez más a su obstinada negativa.

Entonces Moshé produjo la plaga siguiente: una total oscuridad que envolvió la tierra de Egipto durante seis días. Durante tres de ellos los egipcios ni siquiera pudieron moverse. Sólo los israelitas tenían luz en sus viviendas. El caos resultante de esa pesadilla fue demasiado para el faraón, quien ofreció dejar que partieran los israelitas -hombres y niños- siempre que dejaran los rebaños como garantía de que regresarían. Moshé rechazó esta condición y Paró le prohibió que apareciera de nuevo ante su presencia. Moshé replicó que habría una plaga final de efectos devastadores: ella le costaría la vida a todos los primogénitos egipcios. Moshé y Aharón partieron entonces por última vez.

D-s informó a Moshé que la redención estaba próxima y que de allí en adelante el año comenzaría en el mes de la liberación (Nisan). El décimo dia de este mes cada jefe de familia debía apartar un cordero macho sin defectos, para mantenerlo hasta la noche del día décimocuarto, ocasión en la que debía ser sacrificado. Parte de la sangre sería salpicada sobre el marco de la puerta de toda casa judía como señal de que sus habitantes eran israelitas. Esa noche, la carne del sacrificio debía ser comida, cuando estuvieran asada, con pan sin leudar y hierbas amargas. Todo lo que quedara en la mañana debía ser quemado. Más aún, era menester comer apresuradamente y los comensales debían estar preparados para iniciar un viaje. Aquella sería la noche en que Hashem eliminaría a todos los primogenitos de Egipto, con excepción de los que estaban en casas salpicadas con sangre de cordero. Desde entonces esa festividad ha sido observada anualmente como Pésaj y es un permanente recordatorio de la liberacion de Egipto. Durante siete días se comería pan ázimo y los días primero y séptimo de la festividad debían ser observados como una asamblea sagrada, con la prohibición de hacer cualquier trabajo. El sacrificio de las ofrendas de Pesaj debía ser observado en Canaán después de la conquista, y su significación debía ser explicada a las generaciones siguientes.

Exactamente a medianoche, D-s eliminó a todos los primogénitos egipcios, tanto hombres como animales. Paró y sus compatriotas se levantaron en mitad de la noche para lamentarse amargamente por las pérdidas de vidas. Pidió entonces a los israelitas que partieran, no ya como una orden real, sino con un dejo de sometimiento, tal como Hashem lo había anticipado.

Los israelitas partieron con tal apresuramiento, quela masa del pan con levadura no tuvo tiempo de leudar (desde entonces y para conmemorar este hecho, los judíos han estado comiendo pan ázimo o matzá, en Pesaj). Eran seiscientos mil hombres los que comenzaron el viaje y llevaron con ellos a sus esposas e hijos. También transportaban una gran cantidad de oro y plata que los egipcios les habían entregado. Los judíos recibieron orden de llevar un korbán Pesaj el catorce de Nisán de cada año. También se les ordenó qaue redimieran a sus hijos primogénitos varones en todas las generaciones futuras, y que usaran tefilín (filactelias) "como señal en tu mano y como recordatorio entre tus ojos", para qeu no olvidaran la salvación de los judíos en Egipto.

(Extraído del libro "Lilmod ULelamed" de Edit. Yehuda)

Tomado de: http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=606

 


Muy Interesante Video sobre la Parashat haShabua.

 


http://www.universidadvirtualdejudaismo.com/bo.html




 

¿Son los Judíos el Pueblo Elegido?

Pregunta:
Durante mucho tiempo me he sentido incómoda con el concepto de "Pueblo Elegido". Sugerir que los judíos de alguna manera están más cerca de Di-s que todas las otras naciones huele a arrogancia, elitismo y prejuicio racial. ¿En qué se diferencia esto del antisemitismo?
Sinceramente
Margaret.
Respuesta:
Querida Margaret,
Es una pregunta fantástica —una pregunta que sólo puede venir de alguien que es elegido. Permíteme explicarte.
Para el pensamiento judío, el ser elegido lleva, no a la arrogancia, sino a la humildad. Si hubiera un rey humano que nos eligiera para ser su pueblo especial, entonces tu presunción sería correcta —nos haríamos elitistas. Cuando un poder mortal muestra favoritismo hacia un sujeto, ese sujeto se vuelve, como resultado —cuanto más próxima estás al rey, más importante eres, y cuanto más importante eres, más alto es el respeto que sientes que mereces.
Pero somos elegidos por Di-s. Y cuanto más cerca estás de Di-s, más sientes tu insignificancia. Mientras que ser compadre de un líder humano infla tu ego, una relación con Di-s hace explotar tu burbuja de egoísmo. Pues Di-s es un ser infinito, y todas las ilusiones de auto importancia caen cuando estás de pie ante el infinito. Estar cerca de Di-s demanda introspección y auto mejoramiento, no engreimiento.
Esta es la idea de Pueblo Elegido —una nación de individuos a los que se les ha dado la oportunidad de sentir la proximidad de Di-s, oír Su verdad y transmitir este mensaje al mundo. Todos están de acuerdo que fueron los judíos los que introdujeron al mundo al monoteísmo y un sistema ético y moral que ha diseñado la forma moderna de vida y su propósito. Y es la supervivencia del judaísmo hasta este día lo que atestigua el valor eterno de este sistema.
Decir que es etnocéntrico es absurdo por una simple razón: cualquiera de cualquier grupo étnico puede convertirse al judaísmo y ser elegido. La elección del judío no es genética, es un estado del alma. Quienquiera desee asumirla es bienvenido —mientras estén preparados a que su burbuja reviente.
Por lo tanto la persona arrogante no actúa como elegida. La verdadera prueba del ser elegido es cuan humilde eres. Tú, Margaret, has pasado esta prueba brillantemente. Tu humildad es tan profunda que no te permite aceptar que eres elegida. Mientras que la mayoría de los otros grupos religiosos están muy cómodos clamando que son los mejores, nosotros los judíos no hacemos otra cosa que decir que no somos nada especial. ¡Eso es lo que yo llamo un Pueblo Elegido!

A la Medianoche


Cuando Moshe informó al Faraón sobre la décima plaga, la muerte de los primogénitos, le dijo que ocurriría "como a la medianoche". ¿Por qué dio Di-s el horario en que ocurriría la plaga, cuando en las otras plagas no lo hizo? ¿Cuál es la diferencia entre esta y las otras plagas?
Otra diferencia notable es que Di-s mandó al pueblo judío a hacer una señal en las jambas de sus puertas para no ser afectador por la plaga. Dado que "fue dado permiso al destructor para destruir", no había distinciones entre justos y malvados, por lo que era necesaria una señal para distinguir entre el pueblo judío y el egipcio.
Sin embargo, aparentemente, en las plagas anteriores también fue "dado permiso al destructor", y a pesar de eso, los judíos no fueron afectados por las mismas. ¿Por qué específicamente en la plaga de los primogénitos debía haber una señal?
La diferencia entre la décima plaga y las anteriores consiste en que en las anteriores el modo de "dar permiso al destructor" era limitado. Aún aquellas plagas que afectaron tanto las posesiones de los egipcios como sus vidas, como la plaga de bestias salvajes, la forma de destruir estaba limitada a la forma de destrucción que podía causar aquella plaga, por lo que la forma de destrucción era limitada. La plaga de muerte de los primogénitos consistía en una muerte sin límites, dado que no había una forma específica en que esta plaga actuaba, por lo cual fue necesaria una señal para diferenciar judíos de egipcios.
Una diferencia más profunda: el objetivo principal de las plagas no era el de castigar a los egipcios sino, como la Torá misma lo dice, "que sepan que Yo soy Di-s". Es por eso que las plagas no afectaron al pueblo de Israel, ya que éstos ya reconocían a Di-s como Amo del universo. Sin embargo, la última plaga tenía como objetivo matar a los primogénitos, no "que sepan", dado que los afectados por esta plaga morían! Por eso era necesario advertir la posibilidad de que el atributo Divino de severidad y juicio no diferenciase entre judíos y egipcios, ya que, como cuentan nuestros sabios, el pueblo judío estaba hundido en la impureza de Egipto, al punto que eran idólatras. Para marcar la diferencia, fue necesaria una señal.
Sin embargo, queda por preguntar: Si el nivel del pueblo judío era tan bajo que era posible que "el destructor" lo afectase también ¿cómo una señal ayudaría a salvarlos?
Para entender la respuesta, debemos entender la fuente de la plaga de la muerte de los primogénitos. Nuestros sabios dicen que esta plaga la ejecutó "El Santo, bendito sea, mismo", que está por encima de su propio atributo de juicio. En la esencia de Di-s, no tienen lugar los juicios y sentencias contra el pueblo judío.
A partir de esta explicación, entenderemos por qué esta plaga debía ocurrir a la medianoche. La sabiduría de la Cabalá explica que la noche se divide en dos partes: la primera parte es regida por el atributo Divino de severidad (y juicio), dado que vemos que la oscuridad se profundiza con el avance de la noche, y la segunda mitad está regida por el atributo Divino de bondad, ya que la luz se va intensificando con la llegada del día. La medianoche indica el momento en que estos dos atributos, severidad (oscuridad ) y bondad (luz) se unen. La unión de dos opuestos es sólo posible con la revelación de un nivel que esté por encima de ambos: "El Santo, bendito sea, mismo".
Esto significa que en la plaga de los primogénitos se reveló el amor esencial entre Di-s y el pueblo judío, que no depende del comportamiento del pueblo judío. Es como el amor entre un padre y un hijo, que no puede ser afectado por ninguna causa y es esencial.
Es por eso que Moshe debía decirle al Faraón la hora en que ocurriría esta plaga, para indicarle el nivel espiritual de donde la misma provenía, de manera que él y sus sabios no pensasen que una plaga donde "se dio permiso al destructor" afectaría al pueblo judío y al egipcio por igual. Esta plaga ocurriría "a la medianoche".
Con todo esto, fue necesario que el pueblo Israelita hiciese una señal en sus puertas, para ser distinguido. Esto encierra una enseñanza particular. Toda bendición Divina, debe ser traída al mundo físico a través de una acción. A pesar de que "El Santo, bendito sea, mismo" estaba revelando su amor esencial por el pueblo judío, para poder materializar ese amor en la salvación de la plaga y la posterior redención de Egipto, debía haber una acción por parte del pueblo judío donde se pudiese investir la revelación Divina.
De la misma manera hoy, así como salimos de Egipto, podemos salir de este exilio prolongado, y sólo depende de nuestras acciones en Torá y Mitzvot hoy

Tomado de: www.es.chabad.org


El Martes 7 de enero de 2008 es Rosh Jodesh Shvat.

 

 

La energia del mes de Shvat

Shvat es el undécimo mes del año en la cuenta que comienza a partir de Nisán, y el quinto a partir de Tishrei. Las Escrituras siempre se refieren a éste como el undécimo mes: Y fue en el cuadragésimo año, en el undécimo mes... (Deuteronomio 1:3); en el día veinticuatro del undécimo mes, el mes de Shvat... (Zejaria 1:7).

Rosh Jodesh Shvat siempre es un solo día, pues el mes anterior, Tevet, siempre tiene 29 días. El mes de Shvat, por su parte, es "completo" [de 30 días]; de modo que el día 30 de Shvat es el primero de Rosh Jodesh Adar.
Fue en el primer día de Shvat que Moshé comenzó a dar su arenga final a Israel, el Libro de Devarím (Deuteronomio). El versículo expresa (Deuteronomio 1:5): Allende el Jordán, en la tierra de Moáv, Moshé comenzó a explicar esta Torá... Fue entonces que amonestó al pueblo por haberse rebelado contra Di-s durante sus cuarenta años en el desierto. Allí repasó y enseñó muchos de los preceptos que ya habían sido entregados en el Monte Sinaí y en el Ohel Moed (Tienda de Reunión, el Tabernáculo), y también dio a conocer nuevas mitzvot que aún no habían sido encomendadas. Enumeró las bendiciones y maldiciones a las que el pueblo estaría sujeto de cumplir o violar la Voluntad Divina y preparó a la nación para su ingreso y toma de posesión de la tierra de Canaán; y concluyó bendiciéndolos antes de su muerte.

Durante treinta y seis días Moshé habló a todo el pueblo de Israel, comenzando el 1 de Shvat y concluyendo el 7 de Adar, día de su muerte. Sus palabras de apertura fueron (ibíd. 1:6-7): Demasiado tiempo han morado en esta montaña, trasladáos y desplazáos hacia la montaña de los Emoritas y todos sus vecinos... hasta el río grande, el Eufrates y sus palabras finales fueron (ibíd. 33:29): Bienaventurado tú, Israel. ¿Quién es como tú, una nación salvada por Di-s, el escudo que te ampara, la espada de tu gloria? Se confabularán tus enemigos contra ti; mas tú sobre sus alturas hollarás.

A ello se debe que los Sabios posteriores dijeran que Rosh Jodesh Shvat es comparable al 6 de Siván, día de la entrega de la Torá. Así como ese día sigue siendo particularmente propicio cada año para aceptar el yugo de la Torá y las mitzvot, de igual modo, en el primero de Shvat se abren nuevos manantiales de Torá en los corazones de Israel, ya que ese día recibieron la "repetición" de la Torá (Mishné Torá, el Libro de Devarím). Todos los días comprendidos entre el 1 de Shvat y el 7 de Adar resultan, por consiguiente, especialmente propicios para renovar la inspiración en el estudio de la Torá y el cumplimiento de los preceptos.


Fuente: Nosotros y el tiempo. Eliahu Kitob
Tomado de: http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=1884

 

 

Tu BiShvat: Año nuevo de los árboles

Explicaremos primeramente que es "Tu BiShvat". "Tu" es una sigla que representa el número 15, y Shvat es el mes hebreo en el cual comienza la gestación de los frutos de los árboles. 

En la Mishná, tratado de Rosh Hashaná 1: 1, divergieron las dos academias más importantes de la época llamadas Beit Shamai y Beit Hilel, acerca de la fecha en que debe celebrarse el año nuevo de los árboles. Beit Shamai sostiene que esa fecha es el día 1 de Shvat, y Beit Hilel sostienen que esa fecha es el día 15 de Shvat.

La ley se estableció como la opinión de Beit Hilel:

El día 15 de Shvat es el año nuevo de los árboles  

Ahora explicaremos la divergencia que mantuvieron las citadas academias.

El día uno del mes hebreo "Shvat" es el principio de año para los árboles, según la opinión de Beit Shamai – es porque respecto a los árboles para celebrar el principio de año de ellos tomamos el momento de su "janatá" (comienzo de la gestación del fruto). 

Por eso, cuando tenemos frutas de una misma especie a las que debemos extraer el diezmo, por ejemplo peras, algunas cosechadas antes del 1 de Shvat, o otras después de esa fecha, no diezmamos de las frutas que se comenzaron a gestar antes de Shvat por frutas que se comenzaron a gestar después del uno de Shvat. Es decir, no tomamos de las peras que se cosecharon antes del 1 de Shvat, también el diezmo que corresponde a las que fueron cosechadas después de esa fecha. 

De la misma manera procedemos con el segundo diezmo, que se extrae para comerlo en Jerusalem (en el año 1º y 2º después de cada año sabático, y también en el año 4º y 5º después de cada año sabático), y se procede de igual manera con el diezmo del pobre, (que se extrae los años 3º y 6º después de cada año sabático)

Es decir, en estos casos también, si se comenzaron a gestar las frutas en el principio del tercer año del año sabático, antes de Shvat, aunque sea que se comenzaron a gestar después de Shvat, juzgamos a ellas como frutas del segundo año sabático, y se estila sobre ellas el segundo diezmo, y con las frutas que se comenzaron a gestar desde Shvat en adelante se estila sobre ellas diezmo del pobre.

Beit Hilel opinan que el año nuevo de los árboles es el quince de Shvat – el motivo que se fijó el principio de año para los árboles en Shvat, es explicado en el Talmud: "por cuanto que transcurrieron la mayoría de las lluvias del año y la resina emerge en los árboles, tenemos que las frutas comienzan a gestarse desde este momento". 

Hay quienes explican el motivo de Beit Hilel, es porque quince de Shvat es el límite intermedio entre el período de las estaciones del año de Tebet y el de Nisán, y después que transcurrió la mitad del período de Tebet ya decreció la intensidad, y el frío no es tan grande, y el proceso de gestación de los frutos avanza y se fortifica (Meiri).

Para celebrar el año nuevo de los árboles el día 15 de Shvat, se acostumbra comer muchas clases de frutas, en honor al día. Y hay quienes acostumbran comer quince clases de frutas diferentes.

Tomade : http://www.judaismovirtual.com/festividades/f.tu_bi_shvat.php

 

El Martes 22 de Enero de 2008 es Tu BiShvat/ El Año nuevo de los Arboles


Rambam. Leyes de las Bases de la Torá. Capítulo 1,2

(1) ¿Cuánta Torá estamos obligados a estudiar? Hasta el día de la muerte, como está escrito: "Para que no salgan de tu corazón todos los días de tu vida" (Deuteronomio 4:9). Quien no se ocupa con el estudio, lo olvida.

(2) El tiempo de estudio debe dividirse en tercios: Un tercio lo dedicará a estudiar la Torá Escrita, un tercio a la Torá Oral y el otro tercio lo pasará reflexionando y comprendiendo un concepto desde el comienzo, deduciendo y comparando uno del otro, entendiendo las reglas mediante las cuales se explica la Torá hasta comprender el fundamento de los principios y cómo puede determinar cuáles están prohibidos y cuáles permitidos según lo aprendido en la tradición. Este aprendizaje es llamado Guemará.

(3) ¿Cómo se divide el tiempo de estudio en tercios? Un comerciante que destina tres horas del día al trabajo y nueve horas al estudio de la Torá, dedicará tres horas a la Torá Escrita, tres horas a la Torá Oral y las tres horas restantes las pasará reflexionando entre uno y otro. La Torá Escrita abarca el texto de la tradición (los Profetas y las Escrituras) y la Torá Oral contiene sus comentarios. La Guemará incluye los temas místicos llamados pardes. ¿A qué se aplica esto? Al comienzo de los estudios de la persona. Pero a medida que avanza en sus conocimientos y no tiene que aprender la Torá Escrita ni ocuparse todo el tiempo con la Torá Oral, deberá leerlas en determinados momentos para que no olvide ninguna de sus leyes. Y dedicará todo su tiempo únicamente al estudio de la Guemará, según su nivel espiritual y su claridad mental.

(4) La mujer no tiene obligación de estudiar Torá, pero si lo hace recibe recompensa aunque no igual a la del hombre. Es menor la recompensa de quien hace sin estar obligado que la de quien está obligado y la cumple. Aunque la mujer tenga recompensa, nuestros sabios ordenaron que el padre no enseñe Torá a su hija, pues las mentes de las mujeres no son adecuadas para este estudio. Más bien podrían malinterpretar las palabras de la Torá debido a su poco conocimiento. Nuestros Sabios dijeron: "Quien enseña a su hija Torá es como si le enseñará tonterías". ¿A qué se refiere esto? A la Torá Oral. Preferiblemente no le enseñará la Torá Escrita, pero si lo hiciera, no se consideraría tonterías.

 

 

Rebe Najman de Breslov
 
Agradecemos a los Javerim de :

SE DEBE SER PERSISTENTE EN ABODAT HASHEM Y NO RETROCEDER LO MÁS MÍNIMO PASE LO QUE PASE".

 
"ESTO LES PIDO QUE RECIBAN DE MÍ, NO DEJEN QUE EL MUNDO LOS CONFUNDA, PORQUE ESTE MUNDO CONFUNDE MUCHO".
 
"LA GENTE CONSIDERA LA EMUNÁ (FE) ALGO PEQUEÑO, PARA MÍ ES MUY GRANDE".
 
"AQUEL QUE TIENE EMUNÁ, VIVE EN ESTE MUNDO COMO EN EL OLAM HABA (MUNDO VENIDERO)".
 
"EL HOMBRE TRANSITA POR LA VIDA SOBRE UN PUENTE MUY ANGOSTO. LO MÁS IMPORTANTE ES NO TEMER."
 
"ES UNA GRAN MITZVÁ ESTAR ALEGRE SIEMPRE."
 
"NO EXISTE NINGÚN TIPO DE DESESPERACIÓN REAL EN EL MUNDO."
 
"SI CREES EN QUE PUEDES CORROMPER, TAMBIÉN DEBES CREER QUE PUEDES CORREGIR."
 

("LA LLAMA PERPETUA", Rab Menajem ABDELJAK).-

 


 

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Shabbat Table

 

SHABAT SHALOM UMEBORAJ !!!

 



parashah: BO - La Tradición Oral, por Malcah Canali 5767

BO - La Tradición Oral, por Malcah Canali 5767
de Josefina Navarro - Wednesday, 9 de January de 2008, 03:38
 

De Malcah para la Quebutzah

 

 

Madrid – Sefarad

a 22 de enero de 2007

3 de Shevat de 5767

 

 

LA TRADICIÓN ORAL

 

 

                                               La parashah que nos corresponde leer el sábado que viene se titula "Bo", según la quinta palabra de cuantas la componen. Estamos al principio del capítulo 10 del libro de Shemot en el que se describen la octava, la novena y la décima plaga que azotaron Mitzráim (o sea Egipto) antes de que Faraón dejase marchar a los hebreos. El número 10 es representado por la letra yod, que es la primera del Santo Tetragrama. Diez también son los Mandamientos escritos en las dos Tablas entregadas en el Sinaí. La letra yod es la que representa la Voluntad del Eterno, Su Poder y Sus Realizaciones. En cuanto a la palabra "Bo", se impone estudiarla con cierta atención, que es lo que vamos a hacer de inmediato

 

                                               Tal y como viene escrita en el texto, esta palabra es el imperativo masculino singular del verbo "labo" que significa "venir" y se ortografía: lamed (prefijo de todos los infinitivos hebreos), beit, wav, alef. Son estas tres últimas consonantes las que forman la raíz verbal. Vemos pues como, a pesar de ser monosilábico en su sonoridad básica, el verbo es trilítero. No es ninguna extrapolación afirmar que se caracteriza por cierta ambigüedad, la cual se refleja, por ejemplo, en el hecho siguiente: el presente masculino singular es "Ba" (beit, alef), escrito exactamente igual que el "bo" de nuestro texto, pero de distinta pronunciación. Si nos referimos al significado, veremos que también pertenece al mundo de lo ambiguo. Este verbo que significa "venir" lo emplea Haqadosh Baruj Hu para decir a Moshé: "Ve al Faraón". Realmente, lo que cabría traducir sería "Ven al Faraón". Si nos preguntamos qué quiere decir Hashem con este imperativo que significa, en cualquier idioma: "acércate a quien está hablando" llegaremos a la conclusión de que Faraón no es nada en realidad, no tiene voluntad propia: su terquedad y su mala fe son el polo negativo de la misma divinidad que se opone al polo positivo delegado en Moshé.

 

                                              Si añadimos a estas reflexiones el hecho de que "Bo" está formado por las dos primeras letras del alfabeto hebraico, no podremos por menos de suponer que el Eterno quiere subrayar que nos encontramos en un momento inicial (tal vez, incluso, conviniera decir "iniciático") de la historia de los hebreos. Y si ahora tenemos en cuenta la temurah, es decir, la permutación de las dos letras, encontramos "Av" que significa "padre".

 

                                               Quien da a Moshe la orden de venir hacia el Faraón es el Padre. A lo largo de la Parashah y por el órgano de Moshé, Él va a explicar a todos sus hijos cómo liberarse de la esclavitud y pasar a la vida adulta de responsabilidad e independencia. No le entrega a Moshé ningún texto escrito, sólo le habla… como hacen los padres que, por lo general, dan consejos orales a sus hijos. Pocas veces se los escriben, por lo menos en circunstancias normales.

 

                                               Hemos visto todo a lo largo de Bereshit que el Todopoderoso suele dirigirse, cuando habla a una sola persona, como mucho a una pareja. Lo sigue haciendo así cuando conversa con Moshé, pero esta vez su intelocutor es un intermediario, no el único destinatario de la palabra divina. El versículo segundo dice: "Para que cuentes a tus hijos y nietos todo lo que ejecuté en Egipto y todos los signos que puse sobre ellos (los egipcios) y que sepáis que Yo Soy El Eterno.

 

                                               Está claro: Moshé deberá iniciar la tradición oral en su propia familia. Desde luego, los hijos y nietos, o sea, las generaciones del futuro son los grandes protagonistas de la tragedia que destroza a los egipcios y de la epopeya que construye a Israel. La última, la décima plaga, es la muerte de los primogénitos, respuesta tardía pero contundente al obsoleto, pero no olvidado decreto de Faraón: "Mataréis a los varones". Morirán los primogénitos. En muchos países de Oriente Medio sacrificar el primogénito al Móloj o a cualquier otro ídolo, igualmente sanguinario y brutal, era un práctica corriente que suscita buen número de preguntas, tales como: ¿Era el filicidio una especie de seguro de vida para el padre? ¿O era simplemente un desquite feroz del hijo que había permanecido la friolera de nueve meses en el vientre materno, cuando un esposo sólo lo puede hacer durante un corto instante? ¿Por qué el primogénito y no sus hermanos menores? La respuesta es evidente: porque la familia en particular y el pueblo en general, tienen que perpetuarse, de forma que la sociedad no le va a consentir al tierno papá que mate a más de un hijo suyo. Alguno pasaría buena gana, todos lo entendemos, pero las exigencias sociales suelen ser drásticas ¡Qué asco de vida! Desde aquel hebreo que no sabía ni cómo llamarse si Abram o Abraham… ya el librarse del hijo se había convertido en un problema… en fin… los hebreos eran los antepasados de los judíos: estuvieran donde estuvieran siempre eran un incordio… pero nunca hay que perder la esperanza, con el tiempo podrían llegar las interrupciones "terapéuticas" de embarazos no deseados, la administración diaria de comida cancerígena a los niños deseados, la contaminación atmosférica para los jovencitos impertinentes que vienen al mundo con la perversa intención de sobrevivir a sus padres y los vehículos cuya exaltante capacidad de dejar en un sillón de ruedas al incauto que los guía… nunca hay que perder la esperanza. El Móloj no se quedará en ayunas.

 

                                               Ahora, dejándonos de disgresiones y volviendo a nuestra parashah, constatamos que a los egipcios el sacrificio de sus propios primogénitos no les parecía una costumbre civilizada y el modo bastante brutal empleado por el Dio de los hebreos para indicarles que eran unos idólatras despiadados, les provocó un estremecimiento decisivo: Faraón, cuyo hijo murió, dejó marcharse a los hebreos. No sabemos si durante aquella noche memorable su propio dolor le permitió recordar a los muertos víctimas de las plagas que su soberbia había causado. ¿Qué pasaría por su cabeza mientras contemplaba horrorizado el cadáver de su hijo? Tal vez, ni siquiera pensara que la culpa era suya, que él mismo había sacrificado a su propio hijo. A todos los seres humanos nos ocurre lo mismo: no vemos qué es lo que realmente hemos hecho mal y por esto nos empecinamos en nuestros errores cuyas consecuencias funestas atribuimos a menudo al inocente. Debemos escuchar la valoración de otra persona, pero no de cualquier persona, sino de alguien totalmente honrado y sincero, de un hombre de D.os, como era Moshé.

 

                                               Cuando leemos la Torah, o cuando la oímos, nos identificamos de inmediato con los hebreos, sin pensar que también somos el Faraón, quien probablemente creyó que la culpa de su desgracia la tenían los hebreos, que ellos le habían echado el mal de ojo, que Moshé era un desgraciado sediento de poder, etc… etc… en fin, de momento se asustó y dejó vía libre a sus esclavos.

 

                                               Y ellos se fueron, siguiendo al pie de la letra las órdenes del Eterno. ¿Cómo lo sabemos? Pues, simplemente, porque nuestros antepasados lo contaron. El texto escrito es muy posterior. El relato de la salida de Egipto ha llegado hasta nosotros a través de la transmisión oral. Nuestros antepasados obedecieron a Moshé, quien se hizo eco del mandato divino del versículo 26 del capítulo 12, el cual reitera la orden del capítulo 10, de informar a los hijos, con una circunstancia añadida: son los hijos quienes preguntarán cuál es el rito que están presenciando y en el que participan. Se debe contestar a las preguntas de los hijos. En el Séder de Pésaj siempre lo recordamos para practicarlo a lo largo del año. Esta obligación de mantener la tradición oral, consistente en buena parte en responder a las preguntas de los hijos, la vuelve a mencionar el Eterno en el versículo 14 del capítulo 13 cuando se refiere al rescate del primogénito.

 

                                               ¿Por qué esta primacía concedida a la tradición oral cuando la escrita ya se conocía en la época de la salida de Egipto? La primera respuesta es que la transmisión oral no necesita de ningún artefacto para llevarse a cabo, nos podrán faltar los papiros, los cálamos, las máquinas de escribir, etc… pero mientras dispongamos del lenguaje podremos instruir a nuestros hijos. Por otra parte, la tradición oral es muy fidedigna. Por extraño que parezca, más que la escrita, porque un papel puede estropearse, el texto alterarse, pero la fidelidad a las palabras oídas alrededor de la mesa paterna suele ser muy grande, tanto más cuanto que todas las familias de un mismo pueblo relatan lo mismo. También es importante el lazo afectivo.

 

                                               La parashah termina por la palabra Mimitzraim. Se encuentra pues enmarcada en la expresión "Ven desde Egipto" ¡Todo un programa!

 

 

 

¡Shabbat Shalom!

¡Quiera el Eterno concedernos el don de transmitir sabiduría a nuestros hijos y nietos!

 

Malcah