26 abril 2010

Barranquilla: PESAJ SHENI, HILULAH DE RABI MEIR BAAL HANES, LAG BAOMER....SE ENCIENDE LA LUZ

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PESAJ SHENI, HILULAH DE RABI MEIR BAAL HANES, LAG BAOMER....SE ENCIENDE LA LUZ
de Asher Amram Ben Avraham Avinu - Monday, 26 de April de 2010, 18:28
 
בס"ד

                 PESAJ SHENI : Miercoles 27 de Abril de 2010 
                 Empezando al anochecer del Martes         
  

 


Un año después del éxodo, Di-s ordeno a los hijos de Israel a traer un sacrificio de Pesaj la tarde del 14 de Nisan, y comerlo esa noche, asado sobre el fuego con Matzot y hierbas amargas, del mismo modo que lo habían hecho el año anterior al salir de Egipto.
"Había, no obstante, algunos hombres que habían entrado en contacto con los muertos, y estaban por consiguiente ritualmente impuros, de modo que no pudieron preparar la ofrenda de Pésaj en ese día. Durante el transcurso de ese día, se acercaron a Moshé y a Aarón. "Estamos ritualmente impuros como resultado del contacto con los muertos –le dijeron los hombres a [Moshé]–. ¿Pero por qué deberíamos dejar de beneficiarnos y no poder presentar la ofrenda de Dios en el tiempo adecuado, junto con los otros israelitas?". (Números 9 – 6-7).

En respuesta a este pedido Di-s estableció el "Segundo Pesaj" (Pesaj Sheni) el 14 de Iar para todo aquel que haya estado imposibilitado de traer la ofrenda en el mes anterior. Este día representa la "segunda oportunidad" que nos da Di-s a través de la teshuva, el poder del arrepentimiento y el "retorno". Como dice rabi Iosef Itzjak Schneerson "Pesaj Sheni indica que nunca esta todo perdido".
Es costumbre comer Matza en este día, preferentemente Matza Shmura.
Los siguientes artículos reflejan lecciones actuales que podemos extraer de esta festividad.

 

Pesaj Sheni (el Segundo Pesaj) se celebra el 14 de Iyar, un mes después de la víspera de Pesaj.

La Tora relata que, en el primer año, luego del Éxodo, cuando el pueblo judío se estaba preparando para traer el sacrificio de Pesaj: Había(ciertos) hombres que estaban impuros porque (habían tomado contacto con) cadáveres humanos y no podían traer la ofrenda de Pesaj ese día. Fueron a ver a Moisés y dijeron "Estamos impuros (pero) ¿por qué deberíamos mantenernos a distancia, y no traer el sacrificio de D´s en su tiempo? Y Moisés les dijo:"Párense y escuchen lo que D´s les ordenará".

D´s dijo…"Si hubiere algún hombre impuro o en algún lugar distante (en el día de la ofrenda de Pesaj)…, él sacrificará la ofrenda de Pesaj a D´s, en el segundo mes, en el 14º día al atardecer".

Todo aquel que no trajera un sacrificio, sea por hallarse impuro o incluso por haber transgredido intencionalmente el deseo de D´s, se le otorgó la oportunidad de compensar esta falla, por medio de la ofrenda en Pesaj Sheni.

Pesaj Sheni enseña que "Nada se pierde para siempre. Nunca es demasiado tarde".

Nuestra conducta puede ser rectificada. Todo individuo, no importa cuál sea su situación, siempre tiene el potencial de dar un salto hacia delante (que es la traducción literal de la palabra hebrea Pesaj) en su servicio a D´s.

Uno podría preguntarse: ¿Por qué fue instituido un mes después? ¿No podría haber sido mejor para expiar nuestro déficit, en la oportunidad más cercana? Podemos responder esta pregunta comparando las características espirituales de los meses. Nisan es el mes de la revelación, el mes durante el cual D´s reveló Iyar es el mes del esfuerzo individual. Iyar, el auto-refinamiento iniciado por el individuo mismo, tiene que ver con la naturaleza de Pesaj Sheni, la festividad en la que a un individuo que no estuvo motivado por Pesaj, se le concede una oportunidad adicional para elevarse.

El concepto de teshuva (arrepentimiento) ayuda a entender otra diferencia entre Pesaj Sheni (7 días en Israel y 8 en la diaspora) y Pesaj Rishon (un dia). Una semana representa el ciclo de cambio que gobierna nuestro mundo material. La experiencia espiritual de Pesaj Rishon requiere una semana completa porque abarca el ciclo de crecimiento y cambio que debe tener lugar dentro del marco de nuestra existencia en el mundo. El sacrificio de Pesaj tenía la intención de motivar a cada individuo a dejar su Egipto personal, a realizar una partida radical de su estado espiritual previo y acercarse a un nuevo y más alto nivel de servicio divino. La salida de Egipto es un proceso continuo, no importa cuál sea el nivel alcanzado, la persona no debe permanecer contenta con el nivel obtenido y debemos siempre buscar avanzar más. El potencial divino dentro nuestro es infinito.Por tanto, en el mes de Iyar, el sacrificio traido en Pesaj Rishon se torna insuficiente y es necesario traer otra ofrenda en Pesaj Sheni

http://www.cidipal.org/

HILULA DE RABBI MEIR BAAL HANES.(14 Iyar 5770 – 28 Abril 2010)

 

Rabí Meir – El Hacedor de milagros

Rabí Meir fue el más grande de los tanaítas de la cuarta generación, el más importante de los alumnos de Rabí Akiva, pertenece al grupo de sus cinco últimos alumnos, nuestros maestros del sur (Rabí Meir, Rabí Yehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Eleazar) que "llenaron todo Israel de Torá", (Breshit Raba 61:3), después de los malos edictos romanos, de la rebelión de Bar Kojva, que prohibieron su estudio y su observancia.

Estudió también con Rabí Ishmael. Uno de sus maestros fue Elisha ben Abuya, conocido bajo el nombre "ajer" (el otro), que también después de haber abandonado el camino de la Torá, Rabí Meir siguió escuchando sus enseñanzas, diciendo: "Una granada comió, la cáscara tiró y su contenido ingirió".

Por cuestiones de seguridad fue Rabí Iehuda ben Baba quien lo ordenó como Rabino, junto a los otros cuatro estudiosos.

En la época de la persecución de los romanos, al prohibirse la intercalación del año, lo enviaron a Asia a realizarlo (Meguilá 18:2).

Después de la nefasta época romana, al regresar la tranquilidad al país, se formó un consejo bajo la presidencia de Raban Shimon ben Gamliel, Rabí Natan era el presidente del Sanhedrín y Rabí Meir fue nombrado jajam (sabio) (Horaiot 13:2). Por una discusión que irrumpió entre Rabí Natan y Rabí Meir y el presidente, tuvo el segundo que abandonar su lugar y emigrar a Asia, pasando allí sus últimos días.

Rabí Meir tuvo un papel importante en la recopilación de la Mishná según la tradición "Stam Mishná Rabí Meir" (una Mishná sin el nombre del que emitió los conceptos), sabido es que pertenece a Rabí Meir (Sanhedrín 86:1).

Rabí Meir se destaco por su sagacidad e inteligencia privilegiada, dijeron. "Todo el que ve a Rabí Meir en la casa de estudios, es como si sacase las montañas de su lugar y moliese una con otra". (Sanhedrín 24:1).

Fue admirado por sus congéneres y por las generaciones que le siguieron. Rabí Iosi ben Jalafta, su compañero, lo presentó ante la gente de Tzipori diciendo: "Un gran hombre, un hombre santo, un hombre modesto" (Ierushalaim Moed Katan (3:5) Resh-Lakish llamó a Rabí Meir: "la boca santa". (Sanhedrín 23:1).

En la última generación fue colocado en la misma línea que Ezra, el escriba, Hilel y Raban Iojanan ben Zakai (Vaikra Raba 2:11).

A pesar de su grandeza, no ameritó que fuese fijada la ley según su opinión, sobre eso se expresa Rabí Aja bar Janina: Sabido es ante quien dijo: "el mundo fue creado tal que no hay en la generación de Rabí Meir un sabio de su nivel", y ¿por qué no fijaron la ley como él? Porque sus compañeros no podían precisar sus ideas, ya que sobre algo puro probaba que era impuro por medio de ciento cincuenta argumentos (Eruvin 13:2).

Rabí Meir se destacó también en la Hagadá. Era un gran orador y querido por todas las capas sociales. Su discurso lo dividía en tres partes: Halajá (ley), Hagadá (leyenda) y fábulas, dijeron los sabios. Al morir Rabí Meir desaparecieron los fabulistas (fin de Sota).

Rabí Meir era un escriba. Escribía "rollos de Torá y "megilot", se destacó en su trabajo, especializándose en la caligrafía, para lo cual él mismo preparaba la tinta.
Conocía las sagradas escrituras de memoria y, una vez, a falta de texto, escribió el rollo de Esther de memoria (Meguilá 18:2).

Sobre su origen y su familia no tenemos conocimientos, lo contrario a sus otros compañeros alumnos de Rabí Akiva, que fueron siempre mencionados con el nombre de su padre. Rabí Meir no fue llamado nunca con el nombre de su padre y nuestras fuentes no lo mencionan.

Según una opinión, su nombre era Rabí Nehoray y su sobrenombre era Meir porque alumbraba (Meir) los ojos de los sabios con sus explicaciones.

Su mujer se llamaba Beruriá, la hija del Tana Rabí Janina ben Teradión, que era famosa por sus conocimientos de Torá, su sabiduría y buenas acciones. Tuvo dos hijos que murieron a temprana edad, como nos relatan nuestros sabios.

Rabí Meir estaba en la casa de estudios un día sábado, a la hora de la oración de la tarde. Fue entonces cuando murieron sus dos hijos. Beruriá, su madre, los acostó en la cama y los tapó con una cobija.

Al terminar el sábado, Rabí Meir regresó del Bet Hamidrash (casa de estudios) y preguntó a su mujer: "¿Dónde están los dos niños?" Ella contestó: "Fueron al Bet Hamidrash". Él replicó: "Los estuve esperando en el Bet Hamidrash, pero no los he visto".
Ella le ofreció comida a su esposo. Rabí Meir volvió a preguntar: "¿Dónde están los dos niños?", y ella contestó: "A veces van a tal lugar, pero pronto regresarán".
Beruriá ofreció comida a su esposo. Cuando había dicho la bendición de después de la comida, ella le dijo: "Rabí, tengo que hacerte una pregunta".
-Habla
-Rabí, hace mucho tiempo vino un hombre y me confió un depósito. Ahora ha vuelto. ¿Tenemos que devolverle su depósito o no?
-Hija mía, el que recibe un depósito está obligado a devolvérselo a su dueño.
-Yo no lo hubiera devuelto, sin habértelo dicho antes.

Entonces tomó a su esposo por la mano, lo hizo subir a la recámara, se acercó a la cama, y quitó la cobija que estaba extendida sobre sus dos hijos. Al verlos, Rabí Meir comenzó a llorar y a lamentarse. Beruriá le dijo: "Dios nos los había confiado por cierto tiempo; ahora su dueño los ha vuelto a pedir, ¡qué su nombre sea bendecido!". En esta forma, su mujer consoló a Rabí Meir (Midrash Mishle 28).

Por sobre todo, colocó, Rabí Meir, el estudio de la Torá al más alto nivel, porque es ella quien educa a la persona, afina su espíritu y da forma a su manera y comportamiento. Y así se expresa en Pirke-Avot Cap. 6:2.

Rabí Meir dice: "Todo aquel que se ocupa de la Torá por la Torá misma, se hace merecedor de muchas cosas, y no sólo ello, sino que el universo entero justifica su existencia por él. Es llamado amigo, amado, que ama al Omnipresente, ama a las criaturas, es revestido de humildad y reverencia, lo prepara para ser justo, piadoso, recto y fiel, lo aleja del pecado y es acercado al mérito, es posible recibir de él, consejo, criterio, intuición y fortaleza, pues fue dicho: "Mío es el consejo y el criterio, intuición soy, mía es la fortaleza". (Mishle 8:14), le es otorgado el reinado, el dominio y el escrutinio de la Torá, le son revelados secretos de la Torá, se hace como un manantial que fluye sin cesar y como río, que no aminora su curso, tiene recato y paciencia, perdona las ofensas y lo engrandece y eleva por sobre todas sus hechuras".

Como el ocuparse de la Torá es lo más importante, Rabí Meir nos apremia a estudiar, y nos previene de no desatender el estudio: "Sé parco en ocupaciones mundanas y dedícate a la Torá, sé humilde ante todas las personas. Si desatiendes la Torá, tendrás muchos obstáculos opuestos a ti; pero si te ocupas de la Torá, hay una gran recompensa para serte otorgada". (Pirkei-Avot 4:10).

Rabí Dostay en nombre de Rabí Meir dice: "Todo aquel que olvida una palabra de lo que aprendió, la escritura le considera como si hubiera perdido su alma". (Pirke-Avot 3:8).

No sólo estudiar debe la persona, sino también enseñarla a otro, y el que estudia Torá y no la enseña es considerado: "Que desprecia el verbo de HaShem" (Sanhedrín 99:1).

Cuán odiada es la ignorancia, porque si no hay Torá, no hay educación y respeto, y los ignorantes actúan groseramente, sin pena y vergüenza. Por eso todo el que casa a su hija con un ignorante, es como si la atase y la colocase frente a un león (Pesajim 49:2).

Junto a su gran amor por el estudio de la Torá, nos aconseja no dejar el trabajo a un lado, y así enseña en el Tratado de Kidushin 82:a.

Rabí Meir dice: "debemos enseñar a nuestro hijo un oficio digno, y luego rogar a Aquel que posee la riqueza, pues todos los oficios pueden conseguir que el obrero siga siendo pobre o bien que se enriquezca; ni la pobreza ni la riqueza dependen del oficio, todo depende del mérito del obrero"… Pero agrega: Rabí Nehoray dice: "dejo de lado todos los oficios del mundo, y sólo enseño a mis hijos la Torá, ciencia cuyos frutos se comen en este mundo, pero cuyo capital queda íntegro para el mundo futuro".

Todas las cualidades que enumeró Rabí Meir en la persona que se ocupara de la Torá por la Torá misma se cristalizaron en él. Era amigo, amado, amó al Omnipresente y amó a las criaturas. Su gran amor por las personas sale a relucir en la siguiente fuente talmúdica:

"Rabí Meir acostumbraba dar una clase, todos los viernes a la noche en la sinagoga de Jamta. Una mujer solía participar, viernes tras viernes, para escuchar las sabias palabras del Rabí. Una vez el Rabí tardó más de la cuenta y la señora regresó a su casa cuando la vela estaba ya apagada.

No entrarás a mi casa (dijo el esposo) hasta que vayas y escupas en la cara del Rabí.

Cuando Rabí Meir tuvo conocimiento del asunto, le pidió que escupiera en su ojo para sacarle el "ain hara" (mal de ojo), y que lo repita siete veces consecutivas. Cuando lo hizo, le dijo el Rabí: Ve y dile a tu marido: "Tú me dijiste escupir una vez y yo lo hice siete". (Ierushalmi Sota 1:4).
Como amaba a las personas no escatimaba esfuerzos para hacer las paces entre el hombre y su prójimo. (Gitin 52:1). Amaba tanto a judíos como gentiles, malos y buenos, porque el santo bendito ama a todas las criaturas.

Su amor por Eretz Israel no tenía límites, proclamaba: "Toda clases de plantas crecen en Eretz Israel, y no falta nada en Eretz Israel" (Berajot 36:2).

"Las piedras de Eretz Israel todas son santas" (Kidushin 54:1). Un gran mérito es habitar en Eretz Israel, grande fue su pena cuando tuvo que emigrar a Asia, decía todo aquel que habita en Eretz Israel, la tierra expía sus pecados (Sifri Haazinu).

Antes de su muerte ordenó subir sus restos a Eretz Israel, y hasta el momento de hacerlo habrían de colocarlo a la orilla del mar de Eretz Israel, para que sus aguas tocaran su ataúd (Ierushalmi, Kilayim 9:3).

A pesar de su grandeza, era muy humilde y predicaba a adquirir esta cualidad: "sé humilde ante todas las personas" (Avot 4:10). Cuando discutía con sus condiscípulos a nivel de "Halajá" (ley) decía: "Nunca me dio mi corazón por desentenderme de las palabras de mis compañeros" (Shabat 134:1). Se levantaba en honor a un anciano, por ignorante que fuera (Ierushalmi Bicurim 3:3).

Como Rabí Akiva, su maestro, recibía todo evento por malo que sea, con amor y solía decir: "Todo lo que hace el misericordioso es para bien" (Berajot 60:2).

Solía decir Rabí Meir: "Estudia con todo el corazón y con toda el alma, para conocer mis caminos y estar atento a las puertas de la Torá. Guarda mi Torá en tu corazón, y que mi temor esté ante tus ojos. Aparta tu boca del pecado y purifícate y santifícate de tus culpas y las violaciones y estaré contigo en todas partes". (Berajot 17:1).

En este pensamiento, hablando en nombre de HaShem, nos transmite Rabí Meir un modelo de conducta para cada hijo de la nación hebrea.

La Pishke (alcancía): Historia de Rabí Meir

En muchas alcancías de Tzedaká (caridad) encontramos escrita la frase "por zejut" mérito de Rabí Baal Hanes (El Hacedor de Milagros). Los que pertenecen a las generaciones pasadas seguro lo recuerdan de su niñez en Europa y en los países del norte de África. Casi en cada vivienda judía se encontraba la alcancía de Rabí Meir Baal Hanes.

Hace quinientos años comenzaron mucho de nuestros hermanos judíos a volver a Eretz Israel, lo cuál al principio era un despertar religioso de hombres y mujeres que querían observar en completo la Torá y sus preceptos, y hacer realidad lo que leemos en la Hagada de Pesaj, Leshama Habaa Bil/Ierushalaim (el año que viene en Ierushalaim). Eretz Israel estaba entonces desierta y desolada, pantanos y enfermedades cubrían muchas de sus regiones, era difícil encontrar el sustento y muchos sufrían de hambre.
Los grandes Rabinos – líderes de esta generación Rabí Iosef Caro (El autor del Shuljan Aruj) y Rabí Moshé Alshij – se dieron cuenta de la grave situación que reinaba en el país, por lo cual decidieron abrir una campaña especial dirigiéndose a los judíos de la golá para que, con su aporte monetario, ayudarán a sus hermanos en la tierra de Israel. (Responsas, Yehuda Lael Adas 1era parte Iore Dea, 315) La campaña fue abierta por el "Zejut" (mérito) de Meir Baal Hanes, aunque la halaja (ley) dicta que la obligación de cada persona es preocuparse por los pobres de la ciudad (Baba Metzia 71:1).
Con respecto a los pobres de Eretz Israel la ley es diferente, porque ella, la Tierra Prometida, nos pertenece a todos por igual. Cada judío es considerado habitante de la Tierra ancestral y es ésa la razón por la cual aquellos que no pueden vivir por ahora en Israel tienen la obligación de ayudar a los que si la habitan. Y así fue como los pushkes (alcancías) de tzedaká pro-Israel se encontraban en cada hogar judío de la Diáspora y los Rabinos advirtieron no cambiar esta ordenanza (Jatam Sofer 6ª parte, Cap.27)
Rabí Meir Baal hanes fue el más grande de los Taanitas de la cuarta generación, el más importante de los alumnos de Rabí Akiva. Perteneció al grupo de los últimos cinco alumnos, nuestros maestros del sur (Rabí Meir Yehuda, Rabí Iosi, Rabí Shimón y Rabí Elazar) que "llenaron todo Israel de Torá" (Breshit Raba 61:3), también estudió con Rabí Ishmael. Uno de los maestros de Rabí Meir fue Elisha ben Abuya, conocido con el nombre ajer (el otro). A pesar de que el Rab Elisa ben Abuya había abandonado el camino de la Torá, Rabí Meir siguió sus enseñanzas diciendo: "Una granada comió, la cáscara tiró y su contenido ingirió".
Después de la rebelión de Bar Kojba, los romanos prohibieron al Sanhedrín el estudio de la Torá y la observancia. Entre las costumbres que prohibieron se encontraba la decisión respecto a la fijación del año y de los meses, o sea, la compaginación del calendario anual. Debido a la persecución por parte de los romanos, Rabí Iehuda ben Baba ordenó por cuestiones de seguridad a Rabí Meir como Rabino y junto con los otros estudiosos que fueron enviados al Asia a cumplir esta costumbres (Meguilá 18:2).
Después de la nefasta época romana, al regresar la tranquilidad al país se formó un consejo bajo la presidencia de Raban shimón ben Gamliel, donde Rabí Natan era el presidente del Sanhedrín y Rabí Meir fue nombrado "jajam" (sabio) (Horaiot 13:2). Por una discusión que se produjo entre Rabí Natan, Rabí Meir y el presidente, tuvo el segundo que abandonar su lugar y volver al emigrar a Asia.
Rabí Meir tuvo un papel importante en la recopilación de la Mishná. Según la tradición, Stam Mishná Rabí Meir (una Mishná sin el nombre del que emitió loa conceptos) pertenece a Rabí Meir
 
PROXIMA FESTIVIDAD
 
 

2 de mayo de 2010 - Empieza a la salida del Shabat -
El  día 33 del ómer (Lag BaOmer), 18 de iyar,  reviste un carácter muy especial. De acuerdo con la tradición, en este día cesó la epidemia que afectó a los alumnos de Rabbí Akiva.
 
 

HILULAH DE :
RABI SHIMON BAR YOJAI
Rabí Simón Bar Yojai reveló al mundo la sabiduría oculta de la Torá escribiendo el libro del Zohar Hakadosh
 
EN BARRANQUILLA
*** Encendido de velas por la elevación del Alma ***

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